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Un video grabado en el famoso monte Monte Emei, en China, desató una ola de indignación en redes sociales luego de mostrar a un turista empujando brutalmente a un macaco tibetano que se encontraba sobre una baranda mientras comía tranquilamente una mandarina. Las imágenes se viralizaron primero en plataformas chinas y después dieron la vuelta al mundo en TikTok, Instagram y X, donde miles de usuarios exigieron castigos más severos contra el hombre.
En el clip, el visitante aparece acercándose al animal aparentemente “jugando”, pero segundos después lo empuja con ambas manos, provocando que el macaco perdiera el equilibrio y estuviera a punto de caer.
Tras la agresión, el hombre salió corriendo entre risas mientras otras personas observaban la escena.
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Aunque en redes sociales se llegó a afirmar que el mono había sido lanzado hacia un barranco, autoridades del área turística aclararon que el sitio no era una zona de precipicio extremo y confirmaron que el animal sobrevivió sin heridas graves.
La polémica creció todavía más cuando se reveló la sanción oficial. De acuerdo con información difundida por la agencia estatal china Xinhua, el turista fue identificado por las autoridades locales y colocado en una “lista negra” por comportamiento incívico, por lo que tendrá prohibido ingresar al monte Emei durante tres años. Además, durante la investigación reconoció su responsabilidad y ofreció disculpas públicas.
Turista es vetado tras agresión a mono en China
El caso provocó un fuerte debate en internet. Mientras algunos usuarios consideraron que el castigo fue demasiado leve, otros pidieron incluso cargos penales por maltrato animal debido a que el macaco tibetano es una especie protegida de segunda clase en China. Comentarios como “esta vez todos estamos del lado del mono” o “deberían vetarlo de todos los parques naturales” se multiplicaron en redes sociales.
Las autoridades del sitio turístico recordaron que está estrictamente prohibido alimentar, tocar, perseguir o agredir a los monos salvajes del monte Emei, hogar de alrededor de 500 macacos tibetanos que conviven diariamente con turistas nacionales y extranjeros.








