PREGUNTA

Desde que aprendí a pedir todo por el cel casi no salgo. La comida llega sola, el súper llega solo, veo películas, hablo con mis nietos por videollamada y hasta hago ejercicio viendo videos desde mi cama. Prefiero quedarme en mi sillón y masturbarme que volver a exponerme a que me rompan el corazón. En mi casa nadie me juzga, nadie me roba mi tiempo. Mis hijos dicen que estoy mal, que cada vez me veo más vieja. Yo digo que estoy en paz. ¿Será normal que me gusta tanto estar sola?

RESPUESTA

Hay una diferencia enorme entre disfrutar la soledad y esconderse en ella. La primera descansa; la segunda termina encerrando la tristeza. Las redes y la tecnología nos facilitan la vida, pero ninguna aplicación puede reemplazar la energía que nace cuando alguien nos mira a los ojos, nos hace reír o nos abraza sin prisa.

PREGUNTA

Me preocupa algo que no le puedo contar a nadie. Mi mujer me busca por las noches, pero finjo dormir porque me aterra descubrir que no tengo ganas de que me toque, ni de verla excitada, ni de escucharla gemir. Simplemente es ella la que ya no me prende porque erecciones fantasiosas tengo y muchas. Antes, bastaba una mirada para que me emocionara. Ahora me pregunto si es su voz, si es su olor lo que me está apagado. ¿Existe un fenómeno que te aleje de tu mujer o es esto culpa mía?

RESPUESTA

El deseo no siempre entra por los ojos. A veces entra por la tranquilidad, por sentirse admirado, seguro y querido. El cuerpo madura, pero el corazón sigue necesitando sentirse vivo. No sé si la pasión tiene acta de defunción; sé que se aprende a amar y que siempre hay nuevos caminos.

PREGUNTA

Hace un año empezamos a subir el volumen de la tele, luego me dejó de contestar cuando le hablaba. Ahora en las reuniones sonríe, aunque no entiende la conversación. Se queja de que todos hablan al mismo tiempo. Termino porque me desespero. No quiere usar auxiliar ni ver a un médico. Discutimos porque ella no cree que esté sorda . Hay noches en las que cenamos en silencio porque repetir las cosas nos desespera. Ella acaba diciendo que ya no la quiero porque está vieja. Poco a poco me he ido distanciando. ¿La sordera romperá el matrimonio?

RESPUESTA

La pérdida auditiva no sólo afecta el oído; roba conversaciones, espontaneidad y autoestima. Pero no tiene por qué convertirse en una sentencia. Buscar ayuda a tiempo cambia la vida de las personas que escucha menos... y también la de quien ha dejado de sentirse escuchada. Vale la pena consultar a un especialista. Recuperar la audición es, muchas veces, recuperar la intimidad, sin embargo, el silencio con paciencia y amor puede encontrar otras formas de comunicar.

PREGUNTA

Tengo 62 años. Llevo media vida despertando junto al mismo hombre solo que antes soñábamos con comprar una casita para retirarnos, con hacer viajes y conocer todas las playas del país y ahora en cambio, desayuno con sus preocupaciones, amanece con miedo de enfermarse, con angustia de que el dinero no alcance. Se me hace un nudo en el estómago solamente de es charlo. Él vive esperando la tragedia, siento que llevo mucho tiempo respirando el mismo aire pesado que sale de su cabeza. ¿Eso es envejecer? ¿De verdad el amor consiste en absorber las angustias del otro hasta perder la paz propia?

RESPUESTA

Échale ganas y deja de quejarte. Una pareja sana comparte la carga, pero también ayuda a soltarla. Cuando uno vive permanentemente dentro del miedo del otro, deja de acompañarlo y comienza a desaparecer. El verdadero amor no contagia desesperanza; contagia fuerza para volver a mirar la vida con confianza.

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