PREGUNTA
Salgo con una morra que me encanta, pero está bien peluda. La primera vez que lo hicimos iba yo bien animado, hasta que la vi desnuda y descubrí que tiene una selva ahí abajo. Aunque la pasamos bien, su vello me agüita. ¿Qué puedo hacer? ¿Le pago el láser? Ayuda. Pepe F.
RESPUESTA
Se vale que tengas preferencias sobre lo que te resulta atractivo en la cama, pero hay que abordar el tema con mucho tacto. El vello púbico protege la zona íntima contra bacterias y fricción, y la decisión de mantenerlo, recortarlo o depilarlo es súper personal. Llegar de golpe ofreciéndole “pagarle una sesión de depilación” puede sentirse como un juicio agresivo, generando inseguridad o rechazo. La mejor es platicarlo medio casual, hablando desde sus gustos sin imponer ni avergonzar. En un momento de conversación tranquila y afectuosa fuera de la cama, puedes compartir tus preferencias: "Me encantas y disfruto muchísimo estar contigo; admito que en la intimidad a mí me atrae un estilo más recortado o bajito. ¿No te gustaría así?”. Escucha su opinión; si ella prefiere mantener su vello, te tocará evaluar si tu preferencia está por encima de todo lo chido que sientes por ella. Si está abierta a probar cambios, pueden explorar alternativas como recortarlo un poco, siempre desde el consentimiento y el deseo de sumar al juego erótico de ambos.





