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Entre las teorías más turbias de la humanidad, sorpresivamente se encuentra el Vaticano, y es que en sus archivos secretos existe la historia que camina en la delgada línea entre la ciencia ficción y la tecnología más impresionante jamás antes vista.
El presunto dispositivo fue bautizado como “Cronovisor”, aparato que supuestamente era capaz de captar imágenes y sonidos del pasado como si de una televisión común y corriente se tratara.
Este misterioso dispositivo, del que aún no se conoce con certeza su existencia, sigue siendo uno de los enigmas más fascinantes del siglo XXI.

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¿Qué era el Cronovisor y cómo funcionaba?
A diferencia de las máquinas del tiempo tradicionales que vemos en películas, el Cronovisor no transportaba personas físicamente a otras eras. No es que estemos hablando del DeLorean de Volver al Futuro; este sería otro tipo de tecnología.
Según la leyenda popularizada en la década de 1970, el aparato operaba como un receptor que sintonizaba la radiación electromagnética residual dejada por los acontecimientos históricos, bajo el argumento de que las ondas de luz y sonido no se destruyen por completo, sino que permanecen flotando en la atmósfera en forma de energía residual recuperable.
¿Quién creó el Cronovisor?
El creador del Cronovisor fue el monje benedictino, físico y exorcista italiano Marcello Pellegrino Ernetti. Según varios documentos, el invento habría visto la luz del sol en 1950 y la divulgación de su existencia se habría dado hasta la década de los años 70.
¿El Cronovisor capturó imágenes de la crucifixión de Jesucristo?
El padre Ernetti afirmó haber presenciado momentos cruciales de la humanidad a través de la pantalla del Cronovisor, como la reconstrucción de una tragedia perdida del poeta romano Ennio o la propia crucifixión de Jesucristo.

Lo anterior no causó buena respuesta por parte de la gente de aquella época, y es que la falta de pruebas físicas tangibles y la posterior filtración de una fotografía sospechosamente idéntica a un crucifijo de madera de la época desataron un mar de escepticismo.
¿El Cronovisor fue un mito, fraude o tecnología oculta?
La versión oficial indica que el proyecto fue desmantelado para evitar que una herramienta de tal magnitud cayera en manos equivocadas o desestabilizara la fe global.
Se dice que el Vaticano negó la existencia del Cronovisor porque dicho aparato era muy peligroso, ya que permitía manipular la historia y, aunque no existe ningún registro de ello, hay quienes afirman que en 1988 se publicó un decreto advirtiendo que cualquier persona que fabricara algún aparato para ver el futuro o el pasado sería excomulgada.
Aquellos que sí creen en la existencia del Cronovisor aseguran que al Vaticano no le conviene que se sepa de su existencia, pues revelaría muchas verdades incómodas de los gobiernos, de la religión e incluso podría cambiar la forma en la que vemos el mundo.










