Desde la invención de los , siempre han dado mucho de qué hablar, ya sea por sus diseños o sus accesorios que los hacen únicos. Todas las marcas de autos destacan por tener sus propios prototipos dirigidos al ; muchos autos provienen principalmente de Estados Unidos, Italia, Inglaterra, Alemania, Japón y, en los últimos años, China.

Cada marca de autos tiene un modelo que destaca por su innovación y lo hace un auto de alta preferencia para los consumidores, como es el Ford Mustang, el Toyota Corolla y el Volkswagen Jetta. Sin embargo, todas las marcas también han tenido modelos que destacan por sus fallas, ya sea por asuntos estéticos o por su funcionamiento, que los hace proclives a fallas y, por ende, a fracasar; el Ford Pinto es el mejor ejemplo de un fracaso automotriz.

Una de las marcas más conocidas en el pasado fue Pontiac, la cual quebró en 2010 debido a sus bajas ventas y, además, sus modelos eran demasiado similares a sus competidores, lo cual causó que perdiera su atractivo. Pero a inicios del siglo XXI sacó su modelo más inusual y estuvo en boca de todas, aunque no por buenas razones, sino todo lo contrario; hasta recibió burlas: El Pontiac Aztek.

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¿Cómo era El Pontiac Aztek?

La Pontiac Aztek salió a la venta a inicios del 2001. Cuando salió al mercado, su diseño fue muy criticado, ya que su aspecto SUV era extraño; lo que ofrecía era muy simple. Aseguraban que sus adornos de plástico no convencieron a muchos; además, tenía demasiadas fallas en el motor, en su bomba de agua y algún que otro problema eléctrico.

Su precio de lanzamiento fue de 22,000 dólares (42,655) al día de hoy, lo que le hacía estar muy caro para los compradores que querían un auto moderno. Sus ventas fueron tan bajas que su producción fue descontinuada en el 2005. Muchas revistas como Time o foros de opinión lo catalogaron por varios años como el auto más feo del mundo y algunos todavía lo siguen catalogando como el vehículo con el peor diseño automotriz de la historia.

No obstante, el Aztek en los últimos años se ha convertido en un auto de culto; muchos lo catalogan como un auto adelantado a la época en que salió. Su resurgimiento de popularidad ocurrió cuando en la exitosa serie Breaking Bad el personaje principal, Walter White, interpretado por el actor Bryan Cranston, conduce una Aztek a lo largo de la serie; esto lo convirtió en símbolo o referencia del protagonista de la serie. Cuando terminó el programa, la camioneta del personaje se vendió en una subasta por siete mil 800 dólares.

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Al resurgir su popularidad, el auto se volvió una pieza muy apreciada por los coleccionistas de automóviles.

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