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Hoy en día es imposible pensar en pasar un día sin nuestros teléfonos celulares y ni se diga de los modelos; la mayoría prefiere tener el celular más moderno, el más compacto y el más ligero.
No obstante, a finales de la década de los 80, la telefonía móvil aterrizó en territorio mexicano de una forma muy distinta: aparatosa y tan costosa que estaba reservada únicamente para una élite.
Aunque los primeros teléfonos móviles salieron al mercado en 1981, su enorme tamaño impedía llevarlos en la bolsa del pantalón, por lo que se optó por instalarlos dentro de vehículos. Claramente, este era un lujo que sólo los más adinerados podían darse.
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Fue hasta 1989 cuando las calles del entonces llamado Distrito Federal presenciaron la llegada de un celular comercialque, aunque seguía siendo enorme, ya era factible transportar. Estamos hablando del Motorola DynaTAC 8000X, un dispositivo que rápidamente fue bautizado por los usuarios como "el tabique" o "el ladrillo", apodos con los que aún es recordado.
Tener un celular era sinónimo de estatus
Tener un celular a finales de los 80 no era una cuestión de comodidad, sino un símbolo del máximo estatus. Su precio rondaba los 4 mil dólares de aquella época, una cifra con la que fácilmente podías adquirir un vehículo de agencia.
Por si el costo del equipo fuera poco, la tarifa por minuto era astronómica y seguía una regla que hoy parecería absurda: pagaba tanto la persona que realizaba la llamada como quien la contestaba.

Debido al gasto que representaba, era más común ver estos dispositivos en manos de ejecutivos, empresarios y políticos, quienes solían transportarlos en sus portafolios o, en otros casos, optaban por dejarlos instalados de forma fija en sus automóviles.
¿Cómo era el primer celular que llegó a México?
Comparado con cualquier teléfono inteligente actual, las capacidades del Motorola DynaTAC 8000X parecen sacadas de una película del Superagente 86 y que más tarde sería usado por Michael Douglas en Wall Street.
- Peso pesado: Marcaba en la báscula casi 800 gramos, el equivalente a sostener casi cuatro celulares modernos al mismo tiempo.
- Dimensiones de impacto: Medía 33 centímetros de alto, contando su icónica antena de goma.
- Batería eterna para cargar, corta para hablar: Requería 10 horas continuas de conexión a la corriente para ofrecer apenas 30 minutos de conversación.
- Memoria limitada: A diferencia de los celulares actuales, capaces de almacenar miles de contactos, el DynaTAC 8000X sólo permitía guardar 30 contactos en su memoria interna.

El primer celular en México no enviaba mensajes de texto, no tomaba fotografías y mucho menos tenía conexión a internet. Su única misión era transmitir voz a través de una señal analógica que, con frecuencia, obligaba a los usuarios a salir a los balcones o buscar esquinas elevadas para no perder la cobertura.
Pese a sus limitaciones y su apariencia tosca, el Motorola DynaTAC 8000X marcó el punto de partida de una revolución. Hoy en día, hasta los niños tienen su propio celular, con tecnología cada vez más avanzada y al alcance del bolsillo de cualquier familia promedio.








