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A principios de la década de los 80, las salas de maquinitas de videojuegos vivían su época de mayor esplendor cultural y tecnológico. Sin embargo, en medio del destello de las pantallas analógicas comenzó a tejerse uno de los mitos más oscuros de la era digital.
Hablamos de Polybius, un supuesto videojuego arcade que apareció de manera misteriosa en algunos suburbios de Portland, Oregón, y que rápidamente se convirtió en el epicentro de teorías de conspiración debido a los presuntos mensajes ocultos y las secuelas psicológicas que dejaba en los jóvenes que se atrevían a jugarlo.
De acuerdo con los relatos que inundaron los primeros foros de Internet, esta máquina presentaba un diseño inusual al ser un mueble completamente negro y carecer de logotipos. Los mitos aseguran que el título consistía en un juego de disparos con mecánicas abstractas y gráficos que resultaban novedosos para la época. No obstante, la verdadera intriga radicaba en la tecnología visual que empleaba la pantalla.
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Los supuestos efectos psicológicos de Polybius
Se rumoraba que el monitor proyectaba una serie de luces parpadeantes y combinaciones de frecuencias diseñadas de forma meticulosa para emitir mensajes subliminales. Según el relato, los adolescentes que pasaban horas intentando romper los récords de puntuación supuestamente comenzaban a experimentar severas alteraciones de salud a los pocos días, tales como intensas pesadillas nocturnas, lagunas mentales, alucinaciones auditivas y un persistente sentimiento de paranoia.
La leyenda urbana cobró más fuerza cuando los encargados de los locales informaron sobre la presencia de hombres de traje negro que acudían periódicamente a recolectar datos sobre el comportamiento de los usuarios, en lugar del dinero de las ranuras; obviamente, este dato se ha propagado de boca en boca y nadie nunca pudo comprobar que pasara realmente.
A pesar de las décadas transcurridas y del impacto que esta historia tiene en la cultura pop, jamás se ha podido comprobar de manera física o documental la existencia real de las maquinitas de Polybius.
Historiadores y expertos en la industria de los videojuegos sugieren que el relato nació de la combinación de varios acontecimientos verídicos ocurridos en la misma región de Estados Unidos, en referencia a reportes de niños que presentaban síntomas parecidos, sin que jamás se pudiera comprobar que fueran causados por dicho videojuego.
Además, cabe decir que algunos títulos comerciales en fase de desarrollo de esta época llegaron a causar mareos o ataques de epilepsia, debido a la fotosensibilidad que causaban los colores estridentes, lo que explicaría la sensación de mareos de los niños en ese entonces.
Sea mito o una realidad, la historia de Polybius ha logrado trascender generaciones, consolidándose como uno de los misterios más turbios de todo Internet; tan es así que incluso creadores de contenido vigentes como Dross Rotzank han retomado el tema.








