PREGUNTA
Hola, soy bastante alta, mido 1.75 y siempre se me complica tener relaciones con los hombres que me gustan porque, en general, los mexicanos son más bien chaparritos. ¿Qué posición me conviene para que ellos no se sientan mal y yo sí la goce? Miriam F.
RESPUESTA
Miriam, 1.75 es una excelente estatura y no tiene por qué ser un obstáculo en la cama; la clave está en usar la gravedad y los ángulos a tu favor para que la diferencia de centímetros se vuelva totalmente irrelevante al estar acostados o sentados. Para evitar malestares físicos o golpe de ego por la altura, olvídense de las poses de pie y enfóquense en posturas horizontales donde la altura de las piernas no interfiera. Lo ideal es que tú estés arriba, de vaquerita, esa te da a ti el control total del ángulo, la profundidad y el ritmo de la penetración, mientras él disfruta del espectáculo visual recostado cómodamente. De cucharita, acostados de lado y de espaldas hacia él. Al doblar ligeramente las rodillas, las caderas quedan alineadas a la perfección sin importar cuánto midan sus piernas y de perrito con apoyo, es decir, tú hincada o boca abajo con una almohada bajo la pelvis, lo que equipara la altura de tus caderas con el ángulo natural de penetración de él. Recuerda que la confianza se transmite en la actitud. Si tú vives tu altura con seguridad y gozo, la diferencia de estaturas se convertirá en un juego divertido y no en un complejo de pareja.
PREGUNTA
Creo que mi pareja es multiorgásmica, pero no estoy seguro, y eso me saca de onda. A veces apenas unos minutos después de la penetración como que se desconecta, gime, grita, se calma y luego vuelve a empezar. ¿Será que en serio la hago venir tan fácil o será que finge? Mauricio T.
RESPUESTA
Mau, lo que describes suena a una respuesta fisiológica genuina y muy común en las personas multiorgásmicas. A diferencia del hombre, que suele requerir un tiempo de descanso tras eyacular, el cuerpo femenino tiene la capacidad anatómica de experimentar múltiples orgasmos consecutivos si la estimulación no se interrumpe y se mantiene el nivel de excitación. Ese momento en el que ella se desconecta, gime y se calma corresponde a la fase de resolución inmediata del primer clímax. Durante ese breve lapso, el clítoris y la vagina quedan con una hipersensibilidad enorme y un gran flujo sanguíneo; si la fricción continúa con buen ritmo, el cuerpo responde enganchándose rápido a una nueva ola de placer. La neta, fingir un orgasmo requiere un esfuerzo consciente continuo que es muy difícil de pausar y retomar en ciclos espontáneos de minutos. Si tienes dudas, observa las señales involuntarias que el cuerpo no puede actuar: rubor en el pecho o cuello, espasmos o contracciones rítmicas en las paredes vaginales, y aceleración del pulso. Disfruta el momento y no te llenes de desconfianza; simplemente, están logrando una excelente química en la cama.
PREGUNTA
Tengo un amigo gay, pero ahora me salió con que quiere experimentar con una mujer. Pero dice que nadie le da confianza, así que me pidió que nos acostemos. No sé ni qué pensar. Lau F.
RESPUESTA
Lau, que un amigo de confianza te haga una propuesta de este tipo suele generar incomodidad porque pone en riesgo la dinámica de la amistad. Es muy común que personas que desean explorar una faceta nueva de su sexualidad busquen a su red cercana por seguridad, pero tú no tienes ninguna obligación de prestarte como campo de pruebas ni de ser el experimento de nadie. Antes de tomar una decisión, hazte dos preguntas clave: ¿a ti se te antoja tener relaciones con él? y ¿estás dispuesta a asumir el riesgo de que la amistad cambie o se vuelva rara después de cruzarse esa línea? Si la respuesta a la primera pregunta es no, la respuesta final es clara. Habla con él de forma directa y amorosa, dile que lo quieres y que te alegra que te tenga tanta confianza, pero que solo lo ves como amigo y no estarías cómoda teniendo intimidad con él. Un amigo real entendería tus límites sin resentimientos.




