PREGUNTA
Mi mujer ha cambiado desde que gana su propio dinero, toma decisiones sin tomar en cuenta mi consejo y es que en realidad ya no necesita un hombre que la rescate. Eso me intimida, especialmente en la cama. No sé en dónde quedo yo si no tengo idea ni cuánto dinero tiene ella en el banco; me gusta verla realizada, es solo que yo me siento gris. Transparente, sin poder, en fin estoy bien confundido.
RESPUESTA
Justo empieza en tu matrimonio una etapa interesante. Si tu mujer ya no necesita que la rescates, puedes dejar la capa de Superman y empezar a ser su pareja. Una mujer fuerte no necesita un hombre más fuerte que ella; necesita uno que no se asuste de su fuerza. Aportar no significa solamente pagar las cuentas, ni tampoco mandar en la casa. Aportar es también escuchar, trabajar, cuidar, acompañar, desear, respetar y estar cuando las cosas se ponen feas. El amor adulto no dice “yo te salvo”. Dice: “vamos juntos”.
PREGUNTA
Aún quiero enamorarme. Volver a flotar en mi cama, recorrer un cuerpo y sentirme mujer. Compartir el desayuno, las noticias y las tardes de lluvia…¿por qué no? Mis amigas se ríen de mí, dicen que a nuestra edad una ya no busca novio, que en realidad lo que debería buscar es un buen geriatra. ¿Será ridículo querer volver a sentir mariposas? ¿Por qué debe de haber una edad límite para compartirse?
RESPUESTA
Es ridículo renunciar a las mariposas porque alguien decidió que ya pasó la temporada. A ninguna edad estás obligada a hacerte monja, ni a convertirse en estatua, ni a vivir alimentando plantas, mientras esperas la muerte. Eso sí, lo mejor es que busques a un compañero que tenga buen humor, que sepa conversar, que respete tu libertad y, de ser posible, que ronque poco. El deseo no lleva calendario. Cuida la armonía del dar y el recibir porque eso sí que es importante. Y si las mariposas llegan, pues que lleguen: disfruta, no hay edad para eso.
PREGUNTA
Tengo 68 años y vivo sola. Mis hijos me cuidan, sin embargo, cada uno tiene su vida. Me dediqué a darles alas, a verlos crecer, a decirles que son importantes. Por eso, ahora me pregunto quién va a cuidarme cuando sea grande, porque es evidente que ellos no. ¿Cómo se prepara una para no tenerle miedo a la vejez?
RESPUESTA
La verdadera libertad es llegar a los años grandes sabiendo dónde están las llaves, quién tiene los papeles y a quién podemos llamar cuando se nos quede la vida atorada en una esquina. Es momento de construir desde ahora una red: amigas, vecinos, familia, médicos, ahorros, papeles en orden y, sobre todo, gente con quién poder decir: “Necesito ayuda”. Cuidarse también es aceptar que algún día necesitaremos ayuda y cuidados. Y no hay vergüenza en ello.
PREGUNTA
Somos dos hombres casados y queremos tener un hijo. No sabemos por dónde empezar. Mi hermana nos juzga, mi mamá dice que busque ser papá, que ella quiere nietos. Mi tía no quiere saber de mí y mis suegros aseguran que vamos a ser buenos papás. ¿Cómo se empieza una familia cuando la familia que uno quiere todavía no existe?
RESPUESTA
Busquen orientación profesional sobre adopción, conozcan los requisitos legales y acérquense a las instituciones que llevan estos procesos. No permitan que el miedo les haga imaginar puertas cerradas antes de tocar la primera. Un niño no necesita una familia perfecta; necesita adultos capaces de quererlo, cuidarlo, poner límites, acompañar y quedarse. Si ustedes están dispuestos a hacer ese trabajo maravilloso y a la vez difícil, ya dieron el primer paso: querer construir un hogar es lo más importante.
PREGUNTA
Tengo una mejor amiga desde hace años. Lo hemos compartido todo. La muerte de su padre, mi divorcio, el nacimiento prematuro de su hijo y una violación en el metro de la que se repuso poco a poco. Nunca nos hemos besado. Nunca nos hemos tocado. Nunca le he dicho qué siento y, hasta podría afirmar, que ella también me trae ganas. Ninguna de las dos sabe cómo dar el primer paso. Simplemente no sé, bien a bien, cómo hacerlo. Hubiéramos sido novios si hubiéramos nacido hombre y mujer, de eso estoy segura. ¿Será que una amistad todavía se puede convertir en algo más?
RESPUESTA
Seguro entre ustedes existe una de esas intimidades que no necesita cama. Imagino que sus vidas están relacionadas de una manera que ni saben nombrar. Lo que tienen se llama amor y también se llama deseo y amistad. No necesitan tocarse para saberlo, ni escoger una etiqueta que las defina; pónganse a bailar y dejen que la piel mande.




