Naucalpan, Méx. — Las familias que habitan alrededor de 300 viviendas asentadas en los márgenes del Río Hondo serán las primeras en ser reubicadas por el gobierno municipal, con apoyo de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).
El presidente municipal, Isaac Montoya Márquez, dio a conocer que se visitará a los habitantes de estas casas levantadas originalmente con cartón y láminas.
A pesar de que con los años estas construcciones han sido consolidadas con materiales como tabique y cemento, continúan ubicadas en una zona de alto riesgo.
Lee también: Lady Racista: Es actriz la mujer que insultó a policía en la Condesa ¿En qué programa ha participado?
Montoya Márquez informó que se plantearán a sus habitantes alternativas para que puedan ser beneficiados de los programas de vivienda social y que puedan ser reubicados, porque no hay forma de prevenir inundaciones en temporada de lluvias.
Durante la presente temporada de lluvias, no se han registrado afectaciones severas en la zona del Río Hondo, pero las precipitaciones más intensas están por llegar. Por ello, se realizaron trabajos de desazolve y limpieza para actuar con anticipación.
La situación de las viviendas asentadas en los márgenes del Río Hondo, particularmente en Naucalpan, Estado de México, es un tema recurrente debido a:
Inundaciones y desbordamientos: El Río Hondo, también conocido como Río de los Remedios en algunas zonas, sufre desbordamientos frecuentes, especialmente en temporada de lluvias intensas. Esto ha provocado la inundación de decenas de casas en colonias como Nueva San Rafael, Los Pastores, Alce Blanco, y las Avenidas 16 de Septiembre y Las Armas. Se reporta que tapones de basura bloquean el paso del agua, agravando la situación.
Riesgo de derrumbe y afectaciones: Las lluvias y el desbordamiento han puesto a casas en riesgo de derrumbe, lo que ha llevado a desalojos temporales. Los habitantes exigen soluciones como bardas para controlar el cauce y evitar futuras afectaciones a sus viviendas y pertenencias.
Asentamientos irregulares: Existe un problema generalizado de viviendas sin títulos de propiedad en el Estado de México, especialmente en el oriente. Si bien no se especifica que las 300 viviendas a las que se hace referencia sean todas irregulares, es un factor que complica las soluciones de reubicación y regularización.









