El fenómeno therian continúa en ascenso. Tras la reciente viralización de videos en Argentina que muestran a integrantes de esta comunidad expresándose en su "forma natural", la tendencia ha llegado a espacios emblemáticos de México. Recientemente, un joven se presentó en "Las Islas" de Ciudad Universitaria para compartir su testimonio sobre el trato familiar y los retos de su identidad.
El surgimiento de este estilo de vida ha generado interrogantes y confusión entre el público. La duda más recurrente es: ¿cuál es la diferencia entre un therian y un furry? Aunque ambas subculturas comparten similitudes estéticas, sus esencia es completamente distinta.
¿Aún no tienes clara la diferencia? Aquí te lo explicamos: el therianthropy es una identidad donde la persona siente un vínculo psicológico o espiritual profundo con un animal. Es una relación que va más allá de lo superficial; es parte de quiénes son. Al describir su vivencia, muchos therians coinciden en las siguientes experiencias:
Los therians suelen ser vistos practicando movimientos que imitan comportamientos animales o sonidos:
Esta es una comunidad que se interesa de personajes animales con características humanas (antropomórficos). Ser furro no va acompañado de sentir una identidad espiritual, es solo una pasión por demostrar una pasión artística y cultural.
La diferencia fundamental radica en que ser furry es una elección cultural y creativa, basada en el gusto por animales con rasgos humanos a través de personajes o disfraces. En cambio, ser therian es una cuestión de identidad profunda; no es un pasatiempo, sino la vivencia interna de sentirse, espiritual o psicológicamente, como un animal.