Han pasado ya 15 días de la muerte del y su legado hacía los feligreses de la iglesia católica sigue dando frutos. Un ejemplo de ello es lo anunciado esta mañana por las autoridades vaticanas, desde Roma; se trata de un deseo que antes de morir reveló el sumo pontífice: convertir uno de sus famosos 'Papamóviles' en un clínica ambulante, en Jerusalén con el objetivo de brindar atención médica a los niños que viven en Franja de Gaza.

Aunque es un reto difícil de lograr debido al actual conflicto que sostienen el gobierno de Israel contra el , instalado en el enclave palestino, se sostiene la esperanza de que la ayuda a través del vehículo se haga realidad lo más pronto posible. El vehículo se encuentra actualmente en Belén y entrará en Gaza siempre y cuando Israel abra un corredor humanitario.

A petición del el vehículo utilizado durante su visita a Belén en 2014 se está reequipando con todo lo necesario para la atención de primera línea en una zona de guerra, informó la organización benéfica Cáritas, que supervisa el proyecto.

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"Habrá pruebas rápidas, kits de sutura, jeringuillas, suministros de oxígeno, vacunas y una pequeña nevera para almacenar medicamentos", explicó la fundación en un comunicado.

Un equipo de médicos dirigirá el dispensario móvil, que tendrá capacidad para examinar y tratar a los pacientes, y habrá un conductor especializado.

Con una infraestructura colapsada, un sistema sanitario inhabilitado y sin educación posible, el hambre y las infecciones se apoderan de la población en medio de la guerra y, en particular, de los niños.

"Los niños no son números. Son rostros. Nombres. Historias. Y cada uno es sagrado", decía el papa Francisco.

Por el momento la ayuda humanitaria a la Franja de Gaza está detenida por instrucción de Israel, pero, una vez se reanude, el papamóvil contará con médicos y personal sanitario que atenderán a los niños de los rincones más aislados.

"Este vehículo representa el amor, el cuidado y la cercanía mostrados por Su Santidad hacia los más vulnerables, que expresó durante toda la crisis", dijo Anton Asfar, secretario general de Caritas Jerusalén.

A lo largo de su pontificado, el papa Francisco hizo muchos comentarios apasionados sobre la guerra en Gaza, calificando de "vergonzosa" la situación humanitaria en la Franja. En su último discurso, el Domingo de Resurrección, instó a todas las "partes beligerantes" a acordar un alto el fuego y habló del sufrimiento de palestinos e israelíes.

Este lunes, el gabinete de seguridad de Israel aprobó, en principio, un plan para reanudar las entregas y la distribución de ayuda humanitaria a través de empresas privadas, pero la ONU y otras agencias de ayuda afirmaron que la propuesta supone una violación de los principios humanitarios básicos y que no cooperarán.

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