Más Información
PREGUNTA
Mi esposa me engañó con su jefe y ahora no sé cómo sobrellevar mi vida. Tenemos un hijo y quiero seguir juntos para que crezca con su papá y su mamá, pero yo ya no puedo verla; me duele que me haya traicionado así. Ni siquiera me imagino dándole un beso, mucho menos hacerle el amor. Carlos O.
RESPUESTA
Estás atravesando por un duelo severo. Lo primero que debes saber es que tu rechazo físico (no querer besarla ni tocarla) es una respuesta biológica y emocional normal. Tu cuerpo se rehúsa a ser vulnerable con quien te causó un dolor tan profundo. Y quedarse “solo por los hijos” en un ambiente de resentimiento, frialdad y asco es un error. Un niño no necesita que sus padres vivan bajo el mismo techo durmiendo en camas separadas y respirando tensión; lo que un niño necesita son padres emocionalmente sanos y en paz, ya sea juntos o separados. No te obligues a perdonarla ni te fuerces a tener intimidad con ella solo por mantener una fachada. Si sientes que quieres intentar salvar la relación, exígele transparencia (que renuncie a ese trabajo o corte todo contacto con el jefe) y acudan a terapia de pareja. Si en el proceso descubres que el perdón no es posible y que la confianza se rompió para siempre, la separación consciente y una copaternidad respetuosa serán lo mejor para ti y para tu hijo.
PREGUNTA
Me enteré de que, en el pasado, mi novio tuvo una relación con una persona transexual y algunas personas lo saben. ¿Será que también le gustan los hombres? Julia T.
RESPUESTA
Primero, vamos a aclarar la anatomía y la diversidad con ciencia: que tu novio haya salido con una mujer trans no significa que le gusten los hombres ni que sea bisexual o gay. Una mujer trans es una mujer. La atracción sexual que un hombre heterosexual siente hacia una mujer trans sigue basada en la expresión de género femenina (sus formas, su rostro, su voz, su feminidad). La orientación sexual define quién te atrae (hombres o mujeres), mientras que la identidad de género define quién es la persona. El verdadero problema aquí no es la sexualidad de tu novio, sino la presión social, el “qué dirán” de la gente que lo sabe y tus propias inseguridades. Pregúntate con honestidad: ¿él es atento, cariñoso y te demuestra que le encantas? Si la respuesta es sí, lo que él haya hecho en su pasado antes de conocerte no tendría por qué alterar su presente. No permitas que los chismes de terceros ni los prejuicios de afuera arruinen una relación que funciona bien. Si tienes dudas, platícalo con él desde la curiosidad y el respeto, no desde el juicio; verás que la madurez refuerza el noviazgo.
PREGUNTA
Estoy preocupada, mi hija de 25 años está saliendo con un hombre mayor. Más allá de ser su ‘sugar’, ella realmente está obsesionada con él: dice que la consiente y que es el mejor amante que ha tenido. A mí no me parece su relación porque, además, él está casado. ¿Cómo le hago para alejarlo de mi hija? Rocío J.
RESPUESTA
Debo ser muy franca contigo: a los 25 años, tú no puedes alejarlo de ella. Tu hija es adulta, si intentas prohibirle la relación, confrontar al tipo o meterte a la fuerza, quizá solo la empujes más a los brazos del galán, aislarla de ti y hacer que se obsesione más para defender su postura. La fascinación de tu hija mezcla validación económica, estatus y una dinámica de poder y experiencia en la cama que la tiene embobada. Cambia de estrategia ya. Mantén la puerta abierta como su refugio y hazle preguntas inteligentes para que sea ella quien abra los ojos. Pregúntale con calma: “Sé que te la pasas bien con él, pero ¿qué futuro real ves a mediano plazo con un hombre que ya tiene una esposa y una vida hecha?, ¿qué va a pasar cuando el secreto se acabe?”. En el esquema ‘sugar daddy’ del casado, la chava casi siempre termina con el corazón roto cuando la esposa descubre la jugada. Sé su red de apoyo para cuando la venda se le caiga.
MÁNDANOS TU CASO
Consultorio íntimo es un espacio para resolver tus dudas sobre sexualidad y orientarte con responsabilidad.
Escribe a: consultorioelgrafico@gmail.com




