PREGUNTA

Era muy feliz con mi dildo y mis juguetes; sí, era de las que decían que no necesitan un macho para ser felices y plenas… pero el otro día tuve un encuentro con un hombre que me dejó callada. Hizo cosas que mis juguetes nunca podrán; su calor y aroma me dejaron volando. Ahora, la masturbación no me satisface y ya siento que hasta traicioné mis principios. ¿Qué hago? Maribel P.

RESPUESTA

No traicionaste ningún principio ni un código. El feminismo y el empoderamiento no se tratan de odiar a los hombres o de prohibirte el placer con ellos; se tratan de tener la libertad de elegir cómo, cuándo y con quién gozar tu sexualidad. Ser plena con tus juguetes está perfecto, pero tu cuerpo acaba de recordar una verdad biológica innegable: los juguetes dan orgasmos mecánicos, pero no dan conexión. El cerebro humano es un órgano social y algo animal. Los juguetes nunca van a poder competir con la descarga química que genera el contacto piel con piel, el intercambio de feromonas a través del aroma, el calor que dilata los vasos sanguíneos, el ritmo de la respiración y la adrenalina de la seducción mutua. Eso activa la oxitocina (la hormona del vínculo) de una forma que un motor de baterías jamás podrá emular. Deja de castigarte. No uses la masturbación para sustituir lo que viviste, tómalo como una nueva puerta que se abrió en tu vida. Disfruta tu soltería y sal a explorar este nuevo terreno con hombres con la misma madurez con la que usabas tus juguetes. Se vale cambiar de opinión y se vale disfrutar de todo el menú que el placer te ofrece.

PREGUNTA

Tengo 32 años y mojo la cama cuando tomo. He tratado de dejar el alcohol pero no he podido, necesito ayuda, pero no sé por dónde empezar. ¿A qué especialista debería acudir o será alguna afección con mi miembro? Toño A.

RESPUESTA

Toño, reconocer que perdiste el control ante una sustancia es el paso más difícil y ya lo diste. Lo que te pasa tiene una explicación física: el alcohol es un depresor del sistema nervioso central tan potente que adormece tu cerebro, impidiendo que te despiertes cuando la vejiga manda la señal de que está llena. Además, bloquea la hormona antidiurética, provocando que tu cuerpo produzca el triple de orina. Tu cuerpo te está gritando a través de la enuresis que el alcohol ya te está causando un daño severo. Al llevar años intentando dejarlo solo sin éxito, está claro que necesitas un equipo profesional. Busca un psiquiatra especialista en adicciones, ellos son los únicos que pueden recetarte medicamentos específicos que disminuyen la ansiedad incontrolable por beber y protegen tu cuerpo ante el síndrome de abstinencia para que no corras riesgos. A la par, lo ideal será que busques apoyo en un grupo de Alcohólicos Anónimos (AA) o en clínicas especializadas en adicciones. Estás a tiempo de salvar tu vida, tu salud y tu dignidad; no tengas pena, la adicción es una enfermedad médica y tiene cura si te dejas ayudar.

PREGUNTA

Siempre he sabido que soy gay, pero hoy a mis 36 años aún no logro aceptarme. A pesar de que tengo gente que me acepta y me apoya, sufro mucho por ser gay, y ahora más que nunca porque estoy solo y cada día más grande. ¿Por qué nunca me he aceptado? José M.

RESPUESTA

Pepe, lo que estás viviendo se conoce como homofobia interiorizada. No es que seas débil ni que algo esté mal en ti; lo que pasa es que creciste y pasaste tu infancia y juventud escuchando los mensajes de una sociedad, una cultura o una religión que te enseñaron que ser gay era sinónimo de pecado, burla, enfermedad o soledad. Aunque hoy de adulto veas de forma lógica que hay apoyo a tu alrededor, el niño que fuiste sigue aterrado y cargando con esa culpa inconsciente que te impide amarte tal como eres. El miedo a quedarte solo y la crisis de los 30 años están haciendo que esa herida sangre más fuerte. No te has aceptado porque estás tratando de resolver un trauma profundo usando solo la lógica, y el rechazo a uno mismo se sana a nivel emocional. Necesitas un proceso de terapia con enfoque cognitivo-conductual o humanista, con un terapeuta especialista en la comunidad LGBT+. Busca ese espacio donde puedas llorar y soltar toda esa vergüenza que no te pertenece. Tienes apenas 36 años, no dejes que el miedo te robe la oportunidad de tener una pareja real, de salir a la luz y de disfrutar el amor que mereces recibir.

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Consultorio íntimo es un espacio para resolver tus dudas sobre sexualidad y orientarte con responsabilidad.

Escribe a: consultorioelgrafico@gmail.com

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