Intocable se presentó en la Plaza México con lleno absoluto y volvió a demostrar que su fórmula sigue vigente, con identidad, público fiel y una maquinaria aceitada para sonar impecable. La gente cantó, bailó y llenó un recinto que no perdona medianías, mientras Intocable confirmó que su música conecta con generaciones y que la nostalgia, bien tocada, todavía vende boletos.
Musicalmente, sonaron parejos, sólidos, casi perfectos, y tras el cambio de bajista tampoco sería raro que, por seguridad, exista una secuencia o pista de respaldo para sostener el espectáculo, no como acusación de playback ni para restar mérito, sino como parte de una realidad donde los conciertos grandes caminan con cinturón, tirantes y plan B, mientras Ricky Muñoz cantó como los grandes y la noche terminó en celebración norteña.
Lo que sí llamó la atención fue el afán de protagonismo del alcalde de Benito Juárez, Luis Mendoza, quien apareció en redes como si el éxito también fuera obra de gobierno, porque hacer caravana con sombrero ajeno ya es disciplina política y una cosa es facilitar espectáculos, pero otra muy distinta es colgarse del aplauso de un público que fue a ver a Intocable, no a celebrar una administración. Para la foto siempre hay tiempo, pero para atender los problemas reales parece que la agenda se complica.
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CARLOS RIVERA DARÁ un paso importante con el lanzamiento de su disquera, ahora sí conocerá el drama de la industria y no sólo el de cobrar quincenas, sino el de pagarlas. Ha construido una carrera sólida y con imagen cuidada, pero ahora buscará impulsar lanzamientos y abrir camino a nuevas generaciones desde un lugar donde los aplausos no siempre alcanzan para cuadrar las cuentas y ahora sí será amigo de los medios que deben apoyar sus productos.
Será interesante verlo del otro lado del mostrador, porque como artista conoce exigencias y caprichos, aunque como empresario quizá descubra que no todo se resuelve con aplausos, producción y jamón serrano en el camerino, como él lo exigía. La noticia es buena, una nueva disquera representa trabajo, talento emergente y oportunidad de construir desde el negocio.
ESTE MIÉRCOLES SE realizarán, por tercera ocasión en México, los Premios Ícono, gala dedicada a influencers y creadores que ha crecido con pasos sólidos desde Medellín y ha demostrado que con credibilidad, constancia y buena producción se puede construir una marca con peso propio. Además, llegan a mover el tablero de los premios para creadores en México, que tienen monopolizados los Ferraez, quienes ya encontraron camino rentable con ceremonias, alfombras y patrocinios. Mientras André Marcel y su equipo preparan en El Cantoral una noche importante para una industria que dejó de ser “la de los videos en redes” y dar paso a los creadores. Hoy basta un celular, una idea y que el algoritmo no amanezca de malas. Nos leemos la próxima, porque quizá hablemos de ti.