Más Información
Diez días después de que Fátima Ozara desapareciera, su cuerpo sin vida fue hallado en un paraje del Estado de México. Joel Ricardo, pareja de la víctima, permanece preso como presunto responsable del crimen.
Los bloqueos, protestas y búsquedas de la familia de Fátima Ozara terminaron con el anuncio de que la joven fue hallada sin vida.
Ella tenía 20 años, era enfermera y el domingo 21 de junio, a las 8:00 de la mañana, salió de cubrir su guardia en el Centro Libanés, en Álvaro Obregón.
Lee también:
Fueron los familiares, y no las autoridades, los encargados de recabar las imágenes de las cámaras de vigilancia que captaron a la joven salir de la residencia y ser abordada por Joel Ricardo.
Ella salía de la guardia con su uniforme azul de enfermera cuando el hombre la detuvo. Después de hablar con ella, ambos subieron a un automóvil para ya no regresar.
Al no saber de la joven, sus padres y el resto de la familia comenzaron la búsqueda en las calles, fiscalías y con gente que conocía a Fátima.
Ante el poco avance de las investigaciones, los familiares bloquearon el Periférico Sur. Y es que, a pesar de que se les informó que Joel había sido detenido, no les dieron información sobre el paradero de la joven.
Para obligar a las autoridades a buscarla, decidieron cerrar los carriles de la vía rápida en el sur de la ciudad y lograr que el caso se conociera.
Un día después del bloqueo, la Fiscalía les dio el anuncio de que el cuerpo de Fátima apareció en el paraje Ojo de Agua, de la carretera Santa Martha-Cuernavaca, en el municipio de Ocuilán, Estado de México.










