CIUDAD DE MÉXICO.- Antes de escapar, Lucas Diego mintió a su familia al decir que su papá se encontraba en un retiro espiritual. Pero en realidad, él mató a su padre con un cuchillo y mantuvo su cadáver oculto bajo la cama.
A David Antonio lo vieron el viernes pasado por última vez. Desde entonces su familia no sabía nada del hombre de 50 años.
Cuatro días después, sus hermanos comenzaron a buscarlo.
Lee también: Horror en Iztapalapa: Joven mata a su padre y guarda el cadáver debajo de la cama por 3 días
Parricida ocultó el cuerpo de su padre bajo la cama en Iztapalapa
Y es que la familia, la víctima y el parricida vivían en la misma vivienda de la alcaldía Iztapalapa y les alertó el no verlo por días.
Su ausencia y el mal olor que se percibía en el número 8 de la Cerrada Cucaracha, en la colonia Xalpa, obligó a sus hermanos a buscar al hombre.
Ellos subieron al último nivel de la vivienda donde solía vivir David Antonio y su hijo Lucas Diego.
Por la ventana alcanzaron a ver al joven de 20 años. Y al preguntarle sobre su padre, el parricida trató de engañarlos diciendo que él había acudido a un retiro espiritual.
Pero la fetidez de la muerte los obligó a preguntar por el olor. Ante ellos Lucas Diego dijo que había dejado comida en su cuarto y que estaba podrida.
No fue así. Cuando la familia logró derribar una ventana, vieron huir al agresor por otra de la ventanas de la casa.
Y al buscar al desaparecido, lo hallaron muerto debajo de la cama.
Él fue apuñalado con un cuchillo. Además de las marcas en el rostro, abdomen y cadera, una lesión que corría del cuello a la cadera, le partió la espalda al hombre.
Ante los agentes que investiga el caso, la familia declaró que su sobrino era adicto a las drogas desde hace años.








