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Chimalhuacán.– A sus 17 años, Dyosa Avilix se enfrenta al complicado mundo de la lucha libre siendo madre de una bebé de un año.
Ella debutó el 29 de octubre de 2023 en la Arena Azteca Budokan, en Ciudad Nezahualcóyotl. Y aunque en su trayectoria cuenta con tres años en el ambiente, en realidad son dos de profesional, pues interrumpió su carrera debido a su embarazo.
La joven relata que llegó a la lucha libre como “un castigo”, debido a que era muy rebelde de pequeña; su madre la metió a clases para “aplacarla”, sin embargo, terminó por agarrarle el gusto.
Diana Nicole llegó a este mundo el 16 de abril de 2025, cambiando por completo la vida de su madre, quien, al ser menor de edad, se vio imposibilitada para conseguir un empleo formal. Al cerrársele varias puertas, se aferró a la lucha libre.
Ante la adversidad, Dyosa Avilix tuvo que hacerle honor a su nombre (que se entiende como una mujer grande y fuerte), por lo que tiene que cargar con su bebé para ir a entrenar e incluso llevarla a las funciones donde la contratan.
“Para mí es complicado porque ella quiere jugar, reír y tiene necesidades propias de su edad, pero nos hemos acoplado. Ahora cargo dos maletas; mis compañeros se sorprenden al verla, algunos son muy empáticos y, mientras lucho, me la cuidan”, me contó.
La luchadora también enfrentó comentarios malintencionados, incluso del padre de la niña, quien no se ha hecho cargo de apoyarla. Sin embargo, ella es consciente de lo difícil que es comenzar desde cero y sabe que no es la primera ni la última luchadora que es madre adolescente y soltera.
A medio año de haber vuelto a la actividad luchística, Dyosa Avilix reconoce que sufrió depresión posparto, lo que no le permitió establecer un vínculo con su nena hasta que cumplió cinco meses. Después de lidiar con muchos conflictos internos, ahora todo lo que hace es por y para Diana Nicole.
“Sigo agradecida con Dios porque, aunque mi hija nació fría, fue un momento muy fuerte. Yo ‘me les fui’ en la plancha y la vi hasta la semana de nacida porque las dos nos pusimos graves. Dicen que una se quiebra ante los hijos; las dos juntas hemos pasado muchas cosas y tenemos un vínculo muy especial. Al verla por primera vez lloré y le pedí perdón por no cuidarla”, compartió la joven madre.
Con el reto de forjar su propia historia sin la máscara con la que comenzó, Dyosa Avilix va con todo para alcanzar su sueño: llegar al CMLL.








