Elhacia las mujeres dentro del matrimonio es una realidad que muchas han vivido en silencio. Esta es la historia de Larita, quien soportó casi 20 años de , emocionales y sexuales a manos de su esposo, hasta que un día decidió tomar la justicia por su cuenta y acabar con su agresor.

Dos décadas de infierno

Desde el inicio de su matrimonio, Larita fue víctima de un hombre controlador y violento. No solo la golpeaba a ella, sino también a sus hijos. “Él decía ‘es que van mal por tu culpa’, quería que yo trabajara, que atendiera a los niños, y ahora lo veo, él era un enfermo”, mencionó en entrevista con Saskia Niño de Rivera.

A diario, su esposo le exigía que lo acompañara a trabajar, a conseguir material y a cobrar deudas. Mientras ella dedicaba todo su tiempo a cumplir sus órdenes, él no dudaba en responsabilizarla del bajo rendimiento escolar de sus hijos. Con el tiempo, el abuso escaló. Su marido comenzó a relacionarse con gente de la delegación, a ganar más dinero y a involucrarse en la venta de drogas. También tenía otras mujeres y lo hacía sin ocultarlo.

Si él le pegaba a mi hijo, yo me metía a defenderlo y entonces me pegaba a mí. No me importaba que me golpeara, pero que ya no le pegara a mi hijo”, relata Larita.

“Te voy a matar después de tu cumpleaños para que sea tu último cumpleaños en tu perra vida”, llegó el día de su cumpleaños y le dijo: “Vive tu cumpleaños feliz, aprovéchalo, diviértete, acuéstate con todas las pr0stitutas que encuentres, porque en marzo… te mato”

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El día en que todo terminó

Un día como cualquier otro para Larita, llegó a su casa y estaban empacando la droga que los Judiciales dejaban a su marido para distribuirla; sin embargo, además de esto, él era drogadicto, por lo que llegaba un punto de la noche dónde él se quedaba dormido, en ese momento Larita aprovechó para amarrarlo con unas vendas que ya tenía preparadas, tras esto hizo que bebiera litros de formol; sin embargo, esto no fue suficiente para que su esposo falleciera, tuvo que acuchillarlo en los brazos y en el cuello para completar su cometido.

Imagen: Penitencia
Imagen: Penitencia

Larita creyó que había cometido el asesinato perfecto. Sin embargo, una vecina la vio y un mes después la denunció. Fue condenada a casi 40 años de prisión. Ahora, espera recuperar su libertad en los próximos meses.

“Todavía que limpio el planeta, todavía me meten a la cárcel”, dice con ironía sobre su detención.

¿Hubo denuncias hacia su marido previo al asesinato?

Larita intentó buscar ayuda antes de llegar a este extremo. Al menos siete veces acudió a la delegación para denunciar las agresiones. Llegaba con el cuerpo lleno de golpes, levantaba el reporte y hacía el trámite para obtener ayuda. Pero su esposo tenía amigos en la delegación. Ellos le entregaban las denuncias, y posteriormente él las rompía en su cara antes de golpearla aún más fuerte.

Imagen: Penitencia
Imagen: Penitencia

Nunca hubo justicia para Larita o sus hijas… hasta que ella misma la tomó.

Si quieres ver la entrevista completa, aquí te dejamos el enlace:

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