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Todos los que tienen un vehículo saben que tienen que conocer bien sus autos por dentro y por fuera. Desde que sale de agencia, nos explican cómo debe ser su funcionamiento para que su motor tenga un buen rendimiento; cuando se adquiere incluso un auto usado, se les repite a los mismos compradores las condiciones en que lo deben tratar si quieren que su auto tenga una alta vida útil.
Siempre al adquirir un auto se señala lo primordial que es saber cuál es el combustible que se necesita para que arranque. Algunos conductores no conocen cuál es la gasolina que se necesita para depositar en su vehículo, sin saber que insertar el combustible equivocado, aunque no tiene afectaciones a corto plazo, puede traer consecuencias de funcionamiento en el futuro.
La mayoría de vehículos usan por lo regular la gasolina magna y premium, muchos piensan que son similares entre ambas, ya que son productos derivados del petróleo, pero sí tienen diferencias importantes.
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¿Cuál es la diferencia entre la Magna y la Premium?
La principal diferencia entre ambas gasolinas está en su octanaje, que se encarga de medir la capacidad del combustible para resistir la detonación prematura en el motor, cada una tiene diferente porcentaje.
Magna
Su octanaje es de 87, es ideal para vehículos de bajo o mediano rendimiento. Para uso cotidiano resulta excelente y también se usa en motores que no requieren altos niveles de potencia.
Premium
Con un octanaje de 90 o más, sirve para motores de alto rendimiento, como los deportivos o autos de lujo, es menos propensa a detonaciones no controladas, proporcionando un rendimiento más estable.
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Una diferencia menor es su precio, por lo regular, la Magna es más barata porque es consumida por la mayor parte de la población, lo que hace su precio más accesible.
La premium necesita pasar por un proceso de refinación más elaborado y por una cantidad de aditivos que se le agregan para tener un mejor funcionamiento, todo esto la vuelve más cara que incluso la diésel.








