En México y el mundo, los proyectos “hágalo usted mismo” (DIY) viven un auge impulsado por redes sociales y tutoriales. Sin embargo, no todo lo que parece fácil en video lo es en la práctica: datos recientes de plataformas de mejoras del hogar y encuestas de consumo revelan que más de seis de cada diez personas intentan arreglos en casa y cerca de un tercio termina pidiendo ayuda profesional; esto según reportes de Home Depot y Porch.com.
La pintura de interiores sigue siendo la reina, según encuestas de mejora del hogar, aproximadamente el 40% de las personas comienzan con una brocha, según una encuesta de la revista Better Homes & Gardens. Pintar una habitación estándar cuesta entre 3 mil 400 y 5 mil 100 pesos, dependiendo de la calidad de la pintura y herramientas.
Le siguen la instalación de repisas y mueble (30%) y reparaciones básicas de plomería, como cambiar llaves o arreglar el WC.
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Alrededor del 29% de quienes hacen DIY se enfocan en jardinería. El costo va desde 850 pesos para proyectos pequeños (plantas y macetas), hasta decenas de miles de pesos en rediseños completos de jardín.
En cuanto a las chambitas en el baño se calcula que aproximadamente el 20% intenta arreglos simples como cambiar llaves o reparar el sanitario. El costo promedio va de 170 y 850 pesos, dependiendo de la pieza. Lo mala noticia es que uno de cada cuatro trabajos termina en fugas o daños mayores.
Los trabajos con mayor índice de fallas son: instalación de pisos, donde hasta un 35% reporta errores, sobre todo por malas mediciones, mala nivelación y cortes imprecisos.
Respecto a los trabajos de electricidad, cerca del 25% falla o implica riesgos, desde apagones hasta accidentes, todo por conexiones mal hechas, desconocimiento de normas.
Arreglar un error por un trabajo de “Hágalo usted mismo” puede costar entre 30% y 50% más que haber contratado a un especialista. En resumen, hay tareas nobles (pintar, decorar, sembrar, trabajos de plomería sencillos) donde el riesgo es bajo y el orgullo alto. Pero cuando entran cables, tuberías o estructuras, el ahorro puede convertirse en una factura difícil de pagar, entonces la mejor opción consiste en capacitarte bien antes de meter manos a la obra o bien, recurrir a tu ferretero y especialista de confianza para que te guíe en el proceso y tu chambita sea todo un éxito.