PREGUNTA

Creo que estoy chapado a la antigua o no sé, pero es que mi nueva pareja salió con que la idea de estimular mis testículos con oral…nunca nadie me lo había hecho y sentí rarísimo. Lejos de prenderme, me saqué de onda. ¿Cómo le hago para disfrutarlo y qué consejos podría darle a ella para que lo haga bien? Alberto N.

RESPUESTA

No estás chapado a la antigua, simplemente es territorio nuevo para ti. Los testículos son hipersensibles, tienen tantas terminaciones nerviosas que el límite entre lo que siente rico y el dolor es muy delgado. Si nunca te lo habían hecho, es normal que el cerebro mande señal de alerta, en lugar de placer. Para disfrutarlo, la clave es la suavidad extrema. Dile a ella que los trate como si fueran de cristal: nada de succionar fuerte ni usar los dientes. El toque debe ser con la lengua, muy ligero o, incluso, con la palma de la mano mientras ella se enfoca en otras partes. Entiende que esta zona está conectada con los mismos nervios que el abdomen, por eso un roce tosco se siente como un “vacío” o dolor en la panza; pide que el contacto sea rítmico, pero superficial. Si tú te relajas y dejas de pensar que te van a lastimar, verás que esa sensibilidad puede volverse una explosión de placer. Guíala con tu mano o con palabras: “más suavecito”, “así mero, así me gusta”. Recuerda que la confianza es la base para que tu inquietud o “sacón de onda” se vuelva un “no pares”.

PREGUNTA

Hola, tengo 24 años y no me apetece tener relaciones desde hace algún tiempo, como año y medio, cuando antes yo era muy activa… no recuerdo si empezó después de un aborto que tuve en septiembre del 2024 o desde antes de eso. Ayuda, Ana Lucía R.

RESPUESTA

Ana, lo que te pasa tiene una explicación lógica y muy humana. Un proceso como el que viviste en 2024 no solo mueve hormonas, también mueve fibras emocionales muy profundas. El cuerpo tiene memoria, y es muy común que el deseo se “congele” como un mecanismo de defensa o por un duelo no procesado. A los 24 años, tu libido debería estar a tope, pero si tu mente asocia la intimidad con una experiencia difícil, dolorosa o con culpa, el deseo simplemente se va de vacaciones. No te presiones, porque la culpa es el peor enemigo de la excitación. Necesitas reconciliarte con tu cuerpo y entender que el placer es tu derecho. Una terapia breve te ayudaría a soltar ese equipaje emocional para que tu energía vuelva a fluir sin miedos.

PREGUNTA

Mi mujer no tiene sensibilidad en el clítoris. Mi pene es de medida mediana y he intentado tocarla de mil formas, pero simplemente no le provoco nada. ¿Cuál es el problema? Josué L.

RESPUESTA

Josué, antes de pensar que ella está “descompuesta”, hay que entender que la sexualidad femenina no es una máquina de botones. La sensibilidad física está amarrada con clips a lo emocional. Si ella no se siente cómoda, deseada o está bajo mucho estrés, el cerebro simplemente apaga la señal de placer abajo. No es falta de sensibilidad, es que el interruptor está bloqueado por factores psicológicos o falta de conexión con su propio cuerpo. El clítoris tiene más de 8 mil terminaciones nerviosas, así que es casi imposible que no sienta nada, a menos que haya un tema médico o un bloqueo emocional muy fuerte. Mi recomendación es que dejen de enfocarse en la meta del orgasmo y empiecen por el juego previo largo: masajes, palabras, caricias en zonas no genitales. A veces, la presión de tener que sentir se vuelve un estresor tan grande que el cuerpo se tensa en lugar de relajarse; dejen de tratar al clítoris como un timbre y empiecen a verlo como el final de un camino que empieza en la mente y el afecto. Si la situación persiste, un sexólogo puede ayudarlos a reconectar, pero el primer paso es quitarle peso al desempeño y ponerle más a la complicidad.

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