Frente al incendio en las inmediaciones del Mercado Sonora, bomberos y policías fueron un muro de contención entre el caos y la tragedia.
La emergencia en esa zona comercial, conocida por su alta densidad de materiales inflamables, puso a prueba una vez más la templanza de quienes, lejos de medallas, buscan simplemente proteger la vida y patrimonio de la ciudadanía.
El siniestro dejó 72 puestos semifijos y 25 locales comerciales dañados, así como tres edificios involucrados y más de 200 personas desalojadas en labores de casi diez horas.
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La respuesta de los cuerpos de emergencia revela una disciplina forjada en el entrenamiento diario. Mientras unos se concentran en el rescate de personas atrapadas entre el denso humo —como el caso de agentes de la SSC quienes ingresaron a uno de los inmuebles y ayudaron a salir a habitantes—, otros operan motobombas y tienden líneas de mangueras.
Demostración de un engranaje institucional, aunque a veces invisible, funcional cuando el peligro acecha.
Este esfuerzo reconocido por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, implica la coordinación de áreas como las secretarías de Gestión Integral de Riesgos, Seguridad Ciudadana, Bomberos y la Alcaldía.
¡Ponte el tiro! En promedio, cada día según los registros de llamadas a la línea de emergencias 9-1-1 operada desde el C5, se reportan 80 incendios de distintas magnitudes.
Cuando el humo se disipa y queda el recuento de los daños, los rostros de quienes son unos auténticos rifados reflejan capacidad de acción ante siniestros y voluntad para cuidar lo más preciado, la vida.
@guerrerochipres


