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Si alguien pensaba que el Mundial 2026 ya no podía regalar nuevas tradiciones virales, Noruega demostró lo contrario. Miles de aficionados del país escandinavo se han convertido en una de las grandes sensaciones fuera de la cancha gracias a la llamada *“Viking Row”* o “remada vikinga”, una celebración colectiva que ha inundado estadios, estaciones de tren, bares y redes sociales.
El video más compartido muestra a decenas de seguidores vestidos con los colores noruegos y algunos con cascos de vikingo realizando movimientos sincronizados como si remaran una embarcación. La escena fue grabada en una escalera eléctrica de la estación South Station de Boston, donde los aficionados avanzaban mientras imitaban el avance de un antiguo drakkar vikingo. Las imágenes acumularon millones de reproducciones y rápidamente se volvieron uno de los momentos más comentados del torneo.
La tradición tiene su origen en la poderosa herencia marítima de Noruega. La “remada vikinga” busca evocar a los legendarios navegantes nórdicos que surcaron el Atlántico hace más de mil años. El movimiento coordinado de brazos simula el esfuerzo de los remeros en los famosos barcos largos utilizados por los vikingos durante sus expediciones. En este Mundial, la afición noruega adoptó el gesto como símbolo de identidad nacional y de respaldo a una selección que regresó a la Copa del Mundo después de 28 años de ausencia.
La popularidad de la celebración ha sido tal que trascendió las tribunas. Esta semana, incluso los integrantes del Parlamento de Noruega interrumpieron brevemente una sesión para realizar la famosa remada en señal de apoyo al equipo nacional. La escena, difundida por medios internacionales, mostró a legisladores de distintas corrientes políticas participando juntos en una inusual muestra de unidad.
El fenómeno también ha encontrado eco en redes sociales, donde usuarios de distintas nacionalidades han elogiado la creatividad de los aficionados noruegos. En foros y comunidades futboleras, muchos describen la remada como una de las mejores animaciones vistas en el torneo y un ejemplo de cómo el Mundial puede mezclar cultura, identidad y espectáculo.
Y los motivos para celebrar no se limitan a las gradas. Noruega arrancó con fuerza su participación mundialista al derrotar 4-1 a Irak en su debut, impulsada por un doblete de Erling Haaland. El conjunto nórdico busca avanzar a los octavos de final y llegar más lejos de lo que ha logrado en sus anteriores apariciones mundialistas. Su próximo compromiso ante Senegal podría sellar el boleto a la siguiente ronda.
Por ahora, mientras Haaland hace ruido con goles, la afición noruega lo hace con remos imaginarios. En un Mundial repleto de estrellas, la “remada vikinga” ya se ganó un lugar entre las postales más memorables del torneo.







