Miami.- Migrantes en Estados Unidos que viven irregularmente en el país ya no sólo tienen que cuidarse del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE); también deben hacerlo de la inteligencia artificial (IA), , clonar la identidad de abogados, su voz y hacerles creer que van a arreglar su situación migratoria. Al final, pierden miles de dólares y muchos terminan deportados.

Ángel Leal Jr., abogado migratorio en Doral, Florida, explicó a EL GRÁFICO que los“mi imagen, mi nombre y hasta mi voz con inteligencia artificial para engañar a indocumentados que buscan regularizar su situación migratoria” en el país.

, explicó, tomaron videos reales de Leal, los manipularon con IA y publicaron anuncios y perfiles falsos, fingiendo ser él.

¿Cómo operan las estafas con inteligencia artificial contra migrantes en Estados Unidos?

“Te enganchan con el video falso. Ves el video, pides más información, te dirigen a un número de WhatsApp y, a través de ese número, dialogan con la persona”. El o los delincuentes les piden depositar dinero a través de sistemas bancarios como Zelle, Venmo o alguna de esas plataformas.

En el video, la versión falsa del abogado promete “ciudadanía americana sin examen, permiso de trabajo inmediato, residencia en no sé qué tiempo”, contó Leal. “Promesas que no pueden ser posibles”, detalla. Pero eso, los migrantes no lo saben. Los criminales, lamentó, “se aprovechan de la necesidad ajena”. Los migrantes, dijo, “están muy asustados y eso muchas veces no les permite darse cuenta de lo que está sucediendo”.

Los delincuentes también usaron contratos con el logo del bufete de Leal, firmas apócrifas, páginas clonadas y falsas audiencias migratorias donde la víctima creía que le estaban concediendo residencia o ciudadanía. “Todo es mentira, hasta esos extremos llegan”, dijo Leal.

Promesas incumplidas. A la abogada Andrea Jacoski, directora asociada de la Clínica de Inmigración de la Escuela de Derecho de la Universidad de Miami, le pasó lo mismo que a Leal. Estafadores usaron su licencia, su número del Colegio de Abogados de Florida y una credencial falsa de la Universidad de Miami para engañar a migrantes.

Uno de esos migrantes, en Colorado, contactó a la falsa Jacoski y le explicó que había faltado a una audiencia migratoria por miedo y no sabía qué hacer. Le prometieron que, por 500 dólares (8 mil 607 pesos), podía obtener una nueva audiencia. “Eso, definitivamente, es imposible; pero la persona, obviamente, no lo sabía”, dijo la verdadera Jacoski, quien lamentó que “este estafador usa mi licencia contra el mismo grupo que intento ayudar”.

Brayan López, migrante mexicano de 26 años que trabaja en Detroit en el área de mantenimiento, fue otra víctima de estos delincuentes. Incluso, participó vía WhatsApp en una falsa audiencia por video. “La videollamada me pareció falsa porque el bato traía hasta peluca. Era como una audiencia y tenían la bandera de Estados Unidos atrás”, dijo. Al final perdió mil 300 dólares (22 mil 377 pesos). “Uno no denuncia por miedo a ser deportado”, señala.

Jasmir Urbina huyó de Nicaragua en 2022 y llegó a Nueva Orleans buscando obtener asilo en Estados Unidos. Su caso fue difundido por el medio ProPublica. En noviembre de 2025, antes de una audiencia real, encontró en Facebook una publicación que aparentaba ofrecer servicios de Caridades Católicas. Después de unos clics llegó a WhatsApp y habló con una abogada que decía llamarse Susan Millan. Urbina y su esposo pagaron casi 10 mil dólares por Zelle, dinero que habían guardado para comprar su primera casa. Tras una falsa videoaudiencia “de miedo creíble”, le confirmaron la residencia. No acudió a su cita real. Cuando descubrió el fraude, denunció y pidió una cita presencial, pero fue deportada.

Google News