Una alpinista identificada en redes sociales como Angelova Angelina se ha vuelto viral tras publicar un video en el que expone la alarmante cantidad de basura acumulada en las rutas del monte Everest, la montaña más alta del mundo y uno de los destinos más codiciados —y también más impactados— por el turismo extremo.

En la grabación, difundida originalmente en plataformas como Instagram y X, la deportista muestra bolsas de oxígeno vacías, cuerdas desgastadas, envases de alimentos, prendas abandonadas y otros residuos que, según su testimonio, se han ido acumulando a lo largo de temporadas de ascenso. El material ha generado una ola de reacciones globales, reabriendo el debate sobre el impacto ambiental del alpinismo comercial en la cordillera del Himalaya.

Angelova Angelina asegura en el video que “la montaña se está convirtiendo en un basurero a gran altitud”, mientras señala zonas donde los desechos se mezclan con la nieve y el hielo. Su publicación ha sido replicada por usuarios y retomada por cuentas de divulgación ambiental, así como por algunos medios internacionales que destacan la creciente presión sobre el Everest debido al aumento de expediciones.

El caso ha puesto nuevamente bajo el foco a la gestión de residuos en el Himalaya, donde las autoridades de Nepal han impulsado en los últimos años campañas de limpieza y normas que exigen a los escaladores regresar con parte de su basura. Sin embargo, expertos citados en reportes recientes advierten que el cumplimiento sigue siendo irregular, especialmente en las llamadas “zonas de la muerte”, donde las condiciones extremas dificultan cualquier operación de recuperación.

El video también ha generado opiniones divididas: mientras muchos usuarios elogian la denuncia de la alpinista y piden regulaciones más estrictas, otros señalan que la industria del montañismo masivo ha convertido al Everest en una ruta saturada y difícil de controlar.

El Monte Everest, símbolo del reto humano frente a la naturaleza, vuelve así al centro de la conversación global, no por nuevas hazañas deportivas, sino por el impacto ambiental que deja la huella de miles de escaladores cada temporada.

Google News

TEMAS RELACIONADOS