crearon un material plástico que desaparece en agua de mar en cuestión de horas y sin dejar residuos.

del Centro RIKEN para Ciencia de la Materia Emergente y la Universidad de Tokio diseñó este material como alternativa a los plásticos tradicionales y biodegradables actuales.

El nuevo material posee una resistencia comparable a los productos derivados del petróleo, pero se descompone en sus componentes originales al entrar en contacto con la sal. Posteriormente, bacterias que se encuentran en la naturaleza procesan estos componentes sin generar contaminación por microplásticos o nanoplásticos.

Lee también:

Durante una demostración realizada en un laboratorio de Tokio, los científicos mostraron cómo una pieza de plástico transparente se disolvió en agua salada tras aproximadamente una hora. Según los investigadores, debido a la presencia de sal en el suelo, una pieza de cinco centímetros de este material se descompondría completamente después de 200 horas bajo tierra.

Sus primeras evidencias dejan ver que el material no presenta toxicidad para los humanos, resiste al fuego y no libera dióxido de carbono. Con un recubrimiento, funciona de manera similar a cualquier producto plástico convencional.

Actualmente, el equipo se concentra en desarrollar un método de recubrimiento, lo que indica que el material aún no está listo para su comercialización.

Takuzo Aida, líder del proyecto, mencionó que varias empresas del sector, incluidas compañías de embalaje han manifestado interés en la investigación de su equipo.

La contaminación por plásticos representa uno de los problemas ambientales más críticos en la actualidad. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente proyecta que la contaminación plástica se triplicará en los próximos 15 años, añadiendo entre 23 y 37 millones de toneladas métricas de desechos a los océanos anualmente.

Muchos de los plásticos que se comercializan como biodegradables también contribuyen al problema, ya que no se descomponen por completo y dejan microplásticos en el ambiente. De hecho, estudios ya han detectado fragmentos de microplásticos y nanoplásticos en el cerebro y otros órganos humanos.

Google News

TEMAS RELACIONADOS