PREGUNTA
Mi novio tiene un pánico terrible de que me monte en él en la cama. Todo porque quedó traumado con una ex que, en plena sesión de ‘sentones’ le dobló el pene y, según él, se lo fracturó. ¿Es neta que eso pasa o es puro cuento de él? Yo me muero de ganas de ponerme de vaquerita, pero así nomás no se puede. ¿Qué hacemos? Tere S.
RESPUESTA
Tere, tu chavo no te choreó. Aunque el pene no tiene huesos, la fractura de pene es una urgencia médica real y sumamente dolorosa. Ocurre cuando el miembro está completamente erecto y sufre un impacto o doblez violento que rompe la túnica albugínea (la capa elástica que retiene la sangre para la erección). Esto provoca un sonido de “crack”, un dolor espantoso, hinchazón inmediata y que el pene se ponga morado como una berenjena. Irónicamente, la posición de la vaquerita o los sentones es la causa número uno de este accidente en todo el mundo. El miedo de tu novio es válido (un trauma así no se olvida fácil), pero tampoco significa que deban prohibir esa posición para siempre. La clave para volver a los sentones es el control de la velocidad y el ángulo. Platícalo con él y dile que tú vas a tener el control total del movimiento, subiendo y bajando despacio sin despegarte por completo para que el pene nunca se salga de su ruta y se vaya a doblar contra tu pelvis. Prueben también la “vaquerita modificada”(tú sentada sobre él, pero inclinada hacia el frente apoyando tus manos en su pecho o en la cama); esto limita el rango de movimiento vertical, elimina el riesgo de impacto y les dará a ambos una seguridad tremenda para disfrutar sin terminar en el hospital.
PREGUNTA
Me enteré de que mi novio sigue chateando con su ex. Él me juraba que era pura amistad y que solo se saludaban de vez en cuando, pero le caché conversaciones diarias súper calientes y, para colmo, se mandan fotos íntimas. Aunque me pidió perdón de rodillas porque lo amo, siento que no voy a poder superar esto. ¿Qué hago? Luciana P.
RESPUESTA
Lo que tu novio hizo sí es infidelidad, aunque sea virtual (o sexting) y viene acompañada con una dosis enorme de mentiras y cinismo. El problema no es que conserve una amistad con su ex, sino que traspasó todos los límites del respeto y la exclusividad de tu relación, montando una doble vida digital a tus espaldas mientras te veía la cara asegurándote que eran mensajes inocentes. Si ya sientes que no vas a poder superar la desconfianza, hazle caso a tu intuición. Perdonar una infidelidad de este tipo requiere meses de terapia, que él borre por completo a la ex de su vida y que tú vivas con el alma en un hilo revisándole el celular, algo que te va a desgastar la salud mental. Si el amor ya no te da paz y te genera paranoia, lo más sano y digno es mandarlo a volar. El perdón que te pide es porque lo cachaste, no porque le naciera dejar de hacerlo. Date tu lugar, te mereces a alguien que te presuma y te respete al cien, no alguien que ande buscando recalentado en el celular.
PREGUNTA
Haciendo memoria, descubrí que me gustaba tocarme desde que estaba chiquita; creo que empecé a masturbarme como desde los seis años. ¿Haber empezado desde tan niña me haría una ninfómana o una enferma? Julia H.
RESPUESTA
No, Julia, ni eres ninfómana, ni estás enferma, ni fuiste una niña perversa. El término ninfomanía ya ni siquiera se usa en la medicina moderna; lo que experimentaste a los seis años se llama autoexploración infantil y es una etapa del desarrollo biológico normal y saludable en todos los seres humanos. Los niños no tienen malicia, moral ni conceptos de de ese tipo; solo descubren que tocar ciertas partes de su cuerpo se siente bien y les genera alivio o relajación. Tocar tus genitales a esa edad es equivalente a rascarse cuando pica o jugar con el cabello; es pura curiosidad anatómica. El hecho de que lo recuerdes hoy solo significa que fuiste una niña sana que conectó de forma natural con su cuerpo antes de que los tabúes de los adultos te dijeran que era algo malo. Quítate la culpa, la masturbación es una herramienta de salud y autoconocimiento.
Consultorio íntimo es un espacio para resolver tus dudas sobre sexualidad y orientarte con responsabilidad.
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