Sexualidad

CONSULTORIO ÍNTIMO

¿Realmente funcionan los calzones menstruales o son pura mercadotecnia?

Resolvemos todas tus dudas íntimas, por más extrañas que parezcan

consultorio íntimo EL GRÁFICO
21/05/2026 |11:29
Gabriela Sánchez
Periodista y Editora de Espectáculos en El GráficoVer perfil

PREGUNTA

En serio funcionan los chones para la menstruación? ¿Se lavan normal? ¿Ahí se queda la sangre? Oriéntenme. Paola V.

RESPUESTA

¡Claro que funcionan y son una maravilla ecológica! No creas que son un pañal grueso y estorboso; son calzones normales, pero con una tecnología de varias capas en la entrepierna: una capa que absorbe la humedad y te mantiene seca, otra que retiene la sangre y neutraliza los olores, y una exterior que es impermeable para evitar que te manches el pantalón. Están diseñados para aguantar el flujo de hasta tres tampones o toallas, dependiendo de la marca y de qué tan abundante sea tu periodo. La sangre se queda atrapada en el tejido absorbente, pero gracias a los materiales antibacteriales, no huele mal ni se siente húmedo. El secreto de su éxito está en el lavado: no los vayas a echar a la lavadora directo con toda tu ropa. Primero, tras haberlos usado, los tienes que enjuagar en el lavabo con pura agua fría hasta que el agua salga transparente (nunca uses agua caliente porque cocina la sangre y fija la mancha). Ya que soltaron lo grueso, los puedes meter a la lavadora en ciclo delicado o lavarlos a mano con jabón neutro. Jamás les pongas suavizante ni los metas a la secadora, porque eso destruye las fibras impermeables y adiós calzón protector. Se secan al aire libre y quedan listos para el siguiente mes.

PREGUNTA

Nunca he tenido intimidad en la regadera o jacuzzi porque temo caerme, que me arda, que se salga el condón o pescar una infección. ¿Algún consejo? Laura J.

RESPUESTA

Lau, tus miedos no son paranoia, son pura supervivencia y conocimiento de la física. La intimidad en el agua es una de las fantasías más vendidas por Hollywood, pero en la vida real es bastante incómodo y tiene sus riesgos. Para empezar, el agua de la regadera o del jacuzzi no lubrica; al contrario, barre con el flujo natural de la vagina, aumentando la fricción. Esto puede hacer que la penetración se sienta como si te estuvieran pasando una lija, provocando ardor y microdesgarros. Además, el agua de los jacuzzis (que está llena de químicos como cloro o bacterias si no está bien limpio) puede alterar por completo tu pH, abriéndole la puerta a las infecciones por hongos. Y sí, el condón corre un riesgo altísimo de resbalarse o romperse debido a la pérdida de lubricación adecuada y al agua que se mete entre el látex y la piel. Si lo quieren intentar, usen el agua para el juego previo (besos, caricias, oral) donde el riesgo de caídas es menor. Si deciden ir a la penetración dentro del agua, usen un lubricante a base de silicona (que no se cae con el agua) y asegúrense de que él sostenga la base del condón al salir para evitar fugas. ¡Y ojo con los malabares! Pongan una alfombra antideslizante si van a experimentar en la regadera y busquen posiciones estables.

PREGUNTA

Sirve ponerse la vacuna del Virus del Papiloma Humano (VPH) aunque ya la tenga? Un médico me dijo que lo hiciera y no entendí por qué. Beatriz B.

RESPUESTA

Bety, hazle caso a tu médico: sí, sirve y mucho. El error más común es pensar que el VPH es un solo virus y ya; en realidad, existen más de 200 tipos diferentes de este virus. De ellos, alrededor de 14 son de alto riesgo, es decir, los que pueden provocar cáncer en el cuello del útero si se dejan avanzar. Si tú ya saliste positiva a un tipo de VPH, la vacuna no va a curar la infección que ya tienes ahorita, pero te va a blindar contra todos los demás tipos de alto riesgo que aún no contraes. Las vacunas actuales (como Gardasil) protegen contra las cepas más agresivas (como la 16 y la 18, culpables de la mayoría de los casos de cáncer) y contra las cepas que causan las molestas verrugas genitales. Al vacunarte, estás evitando que otra variante del virus entre a tu cuerpo y complique las cosas. Además, estudios recientes demuestran que la vacuna ayuda al sistema inmune a reaccionar mejor, disminuyendo las probabilidades de que el virus que ya tienes vuelva a reactivarse en el futuro. Es una inversión en tu salud y tu tranquilidad a largo plazo. No importa que ya hayas iniciado tu vida sexual o que tengas el diagnóstico; la vacuna sigue siendo la herramienta de prevención más poderosa que tenemos. Ve por tus dosis, sigue haciéndote tu Papanicolau cada año y no le tengas miedo al diagnóstico: con control y vacunas, el VPH se mantiene bajo control.

MÁNDANOS TU CASO

Consultorio íntimo es un espacio para resolver tus dudas sobre sexualidad y orientarte con responsabilidad.

Escribe a:

Te recomendamos