El cuerpo no siempre avisa antes de caer. Tropieza, se descompensa, colapsa. En la jerarquía de las emergencias, las caídas encabezan el principal motivo de atención prehospitalaria, en su aparente trivialidad, lo frágil de la vida cotidiana.

Detrás de cada caída hay una urgencia que moviliza al sistema. Este año, en la línea de emergencias 9-1-1, operada por el C5, se registraron 3 mil 733 reportes de personas lesionadas por caídas. Cada una de ellas implicó el desplazamiento de ambulancias ante la necesidad de

Lo que parece solo un resbalón en la banqueta o un traspié en la escalera puede derivar en fracturas, hospitalizaciones prolongadas y, en algunos casos, pérdida de autonomía. puede marcar el inicio de una dependencia permanente.

Es un tema de salud pública, especialmente entre personas adultas mayores, para quienes un mal paso puede significar el cambio radical en su calidad de vida. Según la Organización Mundial de la Salud, hasta una de cada tres mayores de 65 años sufre al menos una caída al año.

El mal paso revela más de lo aparentado: cuerpos que interrumpen su trayecto y un sistema que no puede permitirse el lujo de no estar listo. Una realidad que despliega recursos puntuales para su atención.

¡Ponte al tiro! Ante cualquier tropezón o emergencia, el C5 articula una red de apoyo a través de la línea de emergencias 9-1-1. Lo que ocurre en segundos, se atiende en tiempo real, sin espacio para la improvisación.

@guerrerochipres

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