El entretenimiento de España tiene una nueva reina y se llama Rosalía.
Lo que hizo en el LUX Tour demuestra que la excelencia se construye con visión, disciplina y respeto por el público.
El LUX Tour no es solo un concierto. Y no exagero, la orquesta, los bailarines, el vestuario, las cámaras y la iluminación forman una narrativa. Es un show sin gráficos, que lo tiene todo, el escenario incorpora referencias religiosas, pinturas en movimiento sin escatimar en nada. La música pasa de la orquesta al flamenco, el trap o el techno sin perder identidad ni que termine resuelto por la Inteligencia Artificial.
Lee también ¿Quién es Natalia Alcocer? La nueva participante de La Granja VIP
Rosalía logró que dos universos tan distintos como LUX y Motomami convivieran
Ella entiende que un concierto no consiste en cantar y esperar que el público haga el resto. Innovar tampoco significa cambiarse veinte veces de vestuario ni llenar el escenario de recursos sin sentido. Todo se resume en una palabra: concepto.
Y lo hemos dicho muchas veces, la gente busca una experiencia que justifique el boleto. Ojalá más artistas hayan ido a tomar apuntes y ojalá sus serviles mánagers entendieran que un gran espectáculo no es el que tiene más elementos, sino el que sabe para qué los utiliza.
Lee también Ricardo Zúñiga, el creador de contenido asesinado en Puebla tras críticas al gobierno
CUANDO parece que el entretenimiento avanza, aparece la final de Miss Universe México para recordar, hay producciones que confunden una transmisión nacional con un ensayo general.
El certamen fue una exhibición de mediocridad. Había drones y 4K, pero la operación se mostró en baja definición profesional. Tenían todo para brillar. El evento se realizó a pie de playa en Los Cabos y mediante un convenio con el gobierno estatal. Parecía difícil equivocarse, pero lo consiguieron.
Si el gobierno de Baja California destinó recursos para esa transmisión, debería pensarlo antes de pagar pues lo que podía promover al destino dignamente, terminó como un anuncio chafa. Y si dudan, vean ese espectáculo en comparación con lon que los morros hacen en TikTok y ellos habrían aprovechado mejor la playa. Detalles grotescos como que en plena premiación, una persona se atravesó frente a la cámara como si buscara la salida del estacionamiento. Solo faltó un puesto de garnachas para completar toda la escena.
Lee también ¿Guerra de divas? Danna y Belinda habrían plagiado canción de Paulina Rubio
Las fallas técnicas, la conducción desorientada de un remedo de James Bond que se estaba derritiendo y la improvisación de Backstage opacaron a las participantes. Bueno, hasta los jueces estaban acalorados, aunque no por el debate, pues al parecer, el aire acondicionado decidió no participar.
Y aunque se sabe que quien tiene la marca atraviesa problemas con la justicia, aunque acéfalo, este evento ya le cobró factura a sus participantes por un programa chafa.
Qué pena que la corona termine abollada por la mediocridad de la producción. Tener playa, cámaras, dron y una corona no garantiza un espectáculo; para hacer un show no bastan las ganas, también hay que saber cómo hacerlo. Por hoy es todo. Nos leemos la próxima aquí, donde quizá hablemos de ti.