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Tras el enfrentamiento entre fuerzas federales y el Cártel Jalisco Nueva Generación, donde Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, habría sido abatido, la violencia reaccionó y se extendió de forma inmediata. En once estados, los narcobloqueos, balaceras y ataques a comercios y transporte público mantienen a sus habitantes en pánico.
Por la mañana, militares cercaron a siete delincuentes que se encontraban en el municipio de Tapalpa, Jalisco.
Tras la balacera entre ambos bandos, cuatro sicarios fueron abatidos y dos más, detenidos. Uno de los aprehendidos era Nemesio Oseguera, “El Mencho”.
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Y mientras él y sus cómplices morían al ser trasladados en un helicóptero hacia la Ciudad de México, la violencia y los ataques comenzaban a incendiar las carreteras del estado.
Aunque en Tapalpa los militares rodeaban calles y carreteras, los grupos de delincuentes lograron secuestrar vehículos de carga que transitaban por diferentes vías para prenderles fuego y evitar que los habitantes circularan por los caminos.
Nubes de humo e incendios por la quema de vehículos se propagaron hacia la zona de la ciudad de Guadalajara.
El pánico entre los habitantes se reflejó en videos de lo ocurrido y en balaceras que obligaban a los residentes a encerrarse y evitar salir de casa.
Después de las 9:00 de la mañana, el transporte público suspendió sus corridas.
La violencia corrió más rápido que la información disponible sobre lo que aún era un rumor acerca de la muerte de “El Mencho”.
Casi a las 11:00 de la mañana, el gobernador de Jalisco decretó código rojo en el estado. Pero a esa hora no era sólo Jalisco, sino también Guanajuato y Michoacán, donde los narcobloqueos y balaceras se extendían por las calles de los municipios.
Supermercados, gasolineras y farmacias fueron incendiadas, y la amenaza de que los delincuentes tomaran los caminos obligaba a los pobladores a resguardarse y no acercarse a las carreteras.
Mientras los gobernadores emitían comunicados en los que garantizaban la seguridad para sus habitantes, otros municipios y estados se sumaban a los ataques.
El mismo escenario de incendios, secuestros de vehículos y balaceras se registró en Colima, Oaxaca, Guerrero, Zacatecas, Aguascalientes y Baja California.
Ante la violencia dispersa por el país, la recomendación de los estados y sus autoridades es la misma: resguardarse y evitar salir de casa.










