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La eliminación de Corea del Sur del Mundial 2026 desató una fuerte crisis deportiva y social. A su regreso al Aeropuerto Internacional de Incheon, la selección fue recibida por decenas de aficionados que expresaron su frustración con abucheos, gritos e insultos, en escenas que rápidamente se hicieron virales en redes sociales. En los videos que circulan en distintas plataformas se aprecia el rostro serio y cabizbajo de varios futbolistas mientras escuchan consignas como "¡Hong, fuera!" y "¡Devuelvan el dinero!", reflejo del profundo descontento de la afición.
El enojo de los seguidores no se debe únicamente a la eliminación. Corea del Sur llegó al torneo como una de las selecciones asiáticas con mayores expectativas gracias a figuras como Son Heung-min, Lee Kang-in y Kim Min-jae. Sin embargo, después de vencer a República Checa en su debut, el equipo cayó ante México y posteriormente frente a Sudáfrica, resultados que lo dejaron fuera de la siguiente ronda de manera inesperada.
La mayor parte de las críticas se concentró en el entonces entrenador Hong Myung-bo, quien presentó su renuncia tras el fracaso mundialista. Durante el torneo fue cuestionado por sus decisiones tácticas, especialmente por dejar en la banca a Son Heung-min en un partido decisivo, una determinación que provocó una ola de críticas entre aficionados y analistas deportivos.
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La controversia alrededor de Hong, sin embargo, venía desde mucho antes del Mundial. Su regreso al banquillo en 2024 estuvo envuelto en fuertes cuestionamientos por el proceso mediante el cual fue designado, ya que diversos sectores acusaron falta de transparencia e incluso se abrieron investigaciones sobre la actuación de la Federación Coreana de Futbol durante su contratación. Aunque no existen pruebas de actos ilícitos por parte del entrenador, su nombramiento fue considerado por muchos como producto de un proceso poco claro, lo que deterioró su imagen desde antes del torneo.
A ello se suma que Hong ya había dirigido a Corea del Sur en el Mundial de 2014, donde también quedó eliminado en la fase de grupos, un antecedente que volvió a salir a la conversación tras el nuevo fracaso. La repetición de una eliminación temprana alimentó las críticas hacia la dirigencia y aumentó la presión sobre el estratega.
La molestia escaló a tal nivel que las autoridades desplegaron un amplio operativo de seguridad en el aeropuerto para prevenir incidentes, mientras el presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, pidió revisar el funcionamiento del futbol nacional y cuestionó públicamente la gestión de Hong Myung-bo, lo que terminó acelerando su salida del cargo.
Distintos videos compartidos en redes sociales muestran el tenso momento en que los jugadores atraviesan el aeropuerto bajo una lluvia de abucheos. Las imágenes se han convertido en símbolo del enorme desencanto que dejó la actuación de Corea del Sur en el Mundial y de una crisis que apenas comienza para una de las selecciones más importantes del futbol asiático.
Piden reformar la Federación
Ante el fracaso de Corea del Sur en la Copa del Mundo, el presidente de dicho país, ha pedido una investigación sobre el fracaso mundialista. El mandatario le instruyó al Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo que investigue todas las decisiones deportivas, administrativas y organizacionales de la Federación de Fútbol de Corea.








