El entorno del Mundial del 2026 cada vez es más preocupante. Y es que, a poco más de 100 días para que el balón ruede, la guerra entre Estados Unidos, país sede, e Irán, participante del torneo, crece; con lo cual, los cuestionamientos sobre posibles consecuencias que puedan venir invaden a todo el mundo.
De entrada, Irán ya ha puesto en duda su participación, debido al conflicto bélico que se ha suscitado desde el pasado sábado. En este sentido, la FIFA, apegada al artículo 6 del cuaderno de reglas del Mundial, dice en su párrafo 6.2 que cualquier Federación que se retire antes de los 30 días del primer partido será multada con 325 mil dólares (5 millones 605 mil 411 pesos).
Si el participante se retira dentro de los 30 días previos a la Copa del Mundo, la multa ascendería al doble de lo antes estipulado por los lineamientos.
Además, el documento establece que las Asociaciones Miembros Participantes que se retiren en cualquier momento deberán reembolsar el dinero destinado a la preparación, así como cualquier otra contribución relacionada con el torneo que haya recibido de la FIFA.
De la misma manera, de acuerdo con el artículo 5.9 del reglamento, la FIFA tiene el derecho de cancelar, reprogramar o reubicar partidos (o la competición entera) a su entera discreción por causas de fuerza mayor, que incluyen guerras, disturbios civiles graves o riesgos inminentes a la seguridad.
Sobre las garantías de seguridad, cada país anfitrión firma contratos donde se compromete a garantizar la integridad física de jugadores, oficiales y aficionados. Si la FIFA determina que el Estado no puede cumplir con estos protocolos, el Consejo de la FIFA puede intervenir.