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La Ciudad de México encendió las alarmas rumbo al Mundial 2026 luego de que surgieran versiones sobre la posibilidad de que el Estadio Azteca, ahora llamado Estadio Banorte, ya no albergue los partidos asignados como sede si no se cumplen los plazos de remodelación exigidos por la FIFA.
De acuerdo con información que circula en el entorno futbolístico, el máximo organismo del balompié internacional mantiene un seguimiento puntual a las obras de modernización del inmueble, que será uno de los estadios más emblemáticos del torneo que organizarán de forma conjunta México, Estados Unidos y Canadá. La preocupación radica en los tiempos de entrega, ya que cualquier retraso significativo podría poner en entredicho la capacidad operativa del estadio para cumplir con los estándares exigidos por la FIFA.
El Estadio Azteca tiene contemplado albergar cinco partidos del Mundial 2026, incluyendo encuentros de fase de grupos y uno de eliminación directa, lo que representa una enorme vitrina internacional para la capital mexicana. Además, en 39 días se disputará el amistoso de la Selección Mexicana contra Portugal, partido que ha generado mucho expectativa por la llegada de Cristiano Ronaldo a México.
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Sin embargo, la posibilidad de que estos encuentros sean reasignados a otra sede ha comenzado a generar inquietud entre aficionados, especialistas y autoridades locales, debido al impacto económico y turístico que implicaría perderlos.
Remodelación del Estadio Azteca, bajo la lupa de la FIFA
Las obras de renovación del inmueble buscan actualizar la infraestructura, mejorar accesos, zonas de hospitalidad, tecnología, seguridad y experiencia para los aficionados, con el objetivo de cumplir los requisitos de un evento de la magnitud de la Copa del Mundo.
No obstante, la FIFA ha sido clara en ediciones anteriores, los estadios deben entregarse en tiempo y forma para garantizar pruebas operativas previas al torneo.

En caso de que los plazos no se cumplan, el organismo podría optar por reasignar los partidos a otras sedes dentro de la misma región, lo que abriría la puerta a que ciudades de Estados Unidos o incluso Canadá absorban esos encuentros. Esto representaría un golpe simbólico para México, que presume al Azteca como el único estadio en la historia en haber albergado dos finales mundialistas (1970 y 1986).
Impacto para CDMX y la afición mexicana
La eventual pérdida de partidos mundialistas no solo tendría consecuencias deportivas, sino también económicas. La capital espera recibir a miles de turistas internacionales, así como una importante derrama en sectores como hotelería, transporte y comercio. Por ello, el cumplimiento de los tiempos de remodelación se ha convertido en un tema estratégico para las autoridades y organizadores.
Hasta el momento, no existe un pronunciamiento oficial de la FIFA que confirme un retiro de partidos para la Ciudad de México; sin embargo, la presión por cumplir los plazos aumenta conforme avanza el calendario. La expectativa se mantiene alta, mientras la afición mexicana permanece atenta al avance de las obras que definirán si el Estadio Azteca mantiene su histórico protagonismo en el próximo Mundial.








