¿Estás pensando en inscribir a tu hijo en una escuela particular? Antes de firmar cualquier contrato y soltar el primer pago, hay varios puntos que conviene revisar con lupa. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recordó que las familias tienen derechos al contratar servicios educativos privados y que las escuelas deben ser muy claras con sus costos, condiciones y servicios.
Elegir una escuela no es una decisión sencilla. Además de revisar el nivel académico, la ubicación y las instalaciones, también hay que poner mucha atención en todo lo relacionado con inscripciones, reinscripciones, colegiaturas, uniformes, útiles y servicios adicionales, ya que estos gastos pueden representar un golpe importante para el bolsillo durante todo el ciclo escolar.
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¿Qué debe informarte una escuela particular?
De acuerdo con Profeco, las escuelas particulares tienen la obligación de informar de manera clara y por escrito las características de los servicios que ofrecen. Esto incluye aspectos como los costos de inscripción, reinscripción y colegiaturas, así como las condiciones y políticas relacionadas con la prestación del servicio.
También deben informar si cuentan con incorporación a la Secretaría de Educación Pública (SEP), con el objetivo de que madres, padres y tutores tengan certeza sobre la validez oficial de los estudios.
Además, si la escuela ofrece servicios adicionales, como transporte, alimentación, actividades extracurriculares u otros conceptos, estos deben especificarse claramente.
Por eso, antes de firmar, lo mejor es preguntar todo lo que no quede claro y revisar cuidadosamente el contrato. No te quedes únicamente con lo que te digan de palabra.
¿La escuela puede aumentar la colegiatura?
Este es otro punto que las familias deben tener muy presente. Una vez firmado el contrato para la prestación de servicios educativos, la escuela particular no puede aumentar las colegiaturas durante el ciclo escolar de manera unilateral.
Profeco señala que cualquier incremento debe contar con el acuerdo de la mayoría de las madres, padres de familia y personas tutoras.
Así que, si después de comenzar el ciclo escolar aparece un aumento inesperado, revisa el contrato y solicita una explicación antes de aceptar el nuevo cobro.
No pueden obligarte a comprar los útiles en un lugar específico
¿La escuela te dijo que los útiles, uniformes o materiales deben comprarse exclusivamente en determinada tienda? Ojo, porque tienes derecho a elegir.
Las familias pueden decidir libremente dónde adquirir los artículos escolares. Las instituciones educativas no pueden obligarlas o condicionarlas a comprar uniformes, útiles u otros materiales en un establecimiento determinado.
Además, tampoco pueden exigir que estos productos sean nuevos, por lo que puedes reutilizar aquellos artículos que todavía estén en buenas condiciones, siempre que cumplan con lo necesario para las actividades escolares.
¿Pueden quedarse con los documentos por falta de pago?
Este punto es especialmente importante. Profeco explica que, ante un adeudo, puede existir una suspensión del servicio educativo conforme a las condiciones aplicables; sin embargo, la escuela no puede retener la documentación de las y los estudiantes como medida de presión.
Tampoco está permitido exhibir, discriminar o someter a prácticas abusivas a las familias o estudiantes por tener un adeudo.
¿Qué hacer si una escuela no respeta tus derechos?
Si estás por contratar un servicio educativo particular, Profeco recomienda que conozcas bien las condiciones antes de firmar y que exijas que todo quede claro por escrito.
Guarda contratos, recibos, comprobantes de pago, mensajes y cualquier documento relacionado con la escuela. Si detectas alguna irregularidad comercial, puedes reportarla ante las autoridades correspondientes.
Así que antes de elegir escuela para este regreso a clases, no revises únicamente las instalaciones y el plan de estudios: también checa el contrato y todos los gastos que tendrás que cubrir. Conocer tus derechos puede ayudarte a evitar sorpresas y proteger tanto el bolsillo de tu familia como el derecho de tus hijos a recibir sus documentos.









