PREGUNTA

Mi pareja me contó asustada que, en la madrugada, la empecé a tocar y a buscar para tener relaciones, pero yo no me acuerdo de absolutamente nada; me desperté normal en la mañana. Me da miedo estar perdiendo el control. ¿Por qué hago cosas eróticas estando dormido? Javier M.

RESPUESTA

No entres en pánico, lo que te ocurrió se conoce como sexsomnia o sonambulismo sexual. Es un trastorno del sueño (parasomnia) en la que el cerebro se queda atrapado en un estado intermedio entre el sueño profundo y la vigilia. La parte del cerebro que controla los instintos básicos y el movimiento físico se activa, mientras que la parte encargada de la conciencia y la memoria permanece completamente dormida. Durante estos episodios, la persona puede acariciar, gemir, masturbarse o intentar tener penetración con su pareja sin estar consciente de lo que hace y, al despertar, no recuerda absolutamente nada. Suele detonarse por factores como estrés severo, falta crónica de sueño, consumo de alcohol en la noche, apnea del sueño o el uso de ciertos medicamentos para dormir. Habla con tu pareja para que entienda que es un problema médico e involuntario, no una falta de respeto. Lo ideal es acudir con un neurólogo o especialista en medicina del sueño para realizar un estudio. Corregir los hábitos de descanso y tratar detonantes como el estrés suele ser suficiente para que el cerebro deje de “activarse” a media noche.

PREGUNTA

Cada vez que tengo intimidad con condón con mi chavo, como a la media hora me empieza una comezón y un ardor espantoso en la entrada de la vagina. Pensaba que eran infecciones, pero los estudios salen limpios. ¿Será que el látex me hace daño? Lorena P.

RESPUESTA

Tus sospechas son muy acertadas: es muy probable que tengas una dermatitis de contacto alérgica al látex (la proteína de hule natural con la que se fabrican la mayoría de los preservativos). Las mucosas de la vulva y la vagina son reactivas, y cuando entran en contacto repetido con el látex o con los químicos del condón, el sistema inmunológico responde desencadenando inflamación, comezón y enrojecimiento. A veces, la reacción no es al látex en sí, sino a los fragancias, espermicidas o lubricantes con sabor que traen ciertos preservativos de fábrica. Esto explica por qué tus estudios de laboratorio salen libres de bacterias u hongos, ya que se trata de una respuesta inflamatoria de la piel y no de una infección. La solución es facilísima: cambien a condones de poliuretano o de poliisopreno (látex sintético), los cuales son 100% hipoalergénicos, igual de seguros contra embarazos e ITS, e incluso conducen mejor el calor corporal. Usa también un lubricante neutro a base de agua sin aromas para mantener la zona protegida.

Google News