ACAPULCO, Gro. — Con la llanta trasera de su moto de 1000 cc desgastada por correr a 285 km/h y su gorra “de la suerte” que desde hace 27 años únicamente usa en las ediciones del Acamoto, Víctor, conocido entre sus amigos como el “Niño Gasolina”, llegó desde la alcaldía Gustavo A. Madero al Acamoto, en Acapulco.
Portando su equipo de protección, en su moto con modificaciones que entre todo suman unos 300 mil pesos, contó que se adelantó a la fecha convocada en redes sociales por diversos motoclubes para evitar a los pilotos inexpertos que, según él, abundan en el evento que ya se volvió una moda y no una fiesta para celebrar a la verdadera cultura biker.
“Mucha gente no sabe manejar, piensan que solo es subirse y ya, vámonos, pero no saben si se van a accidentar o se van a matar. Cuando hay multitud de gente inexperta, o nos tiran o los tiramos. Un consejo que les doy es que si vienen 5 o 6, vénganse; pero si ya son más de 30, no jalen porque siempre, te lo digo por mi experiencia, de esas 30, dos o tres se van a caer”, aseguró Víctor, de oficio transportista.
Destacó que cuando sube a su potro de acero los problemas se borran de su vida, pero que para seguir viviendo tiene que estar pendiente de la ruta para evitar ser víctima de otro accidente, pues ya lleva tres ingresos al hospital por descuidos que casi lo matan.
En el puerto turístico, al que desde la noche del 14 de mayo comenzaron a llegar los primeros motociclistas al evento que se prevé sea masivo, el biker que arribó con un grupo pequeño de familiares y amigos al municipio turístico invitó a los jóvenes a manejar con precaución y, sobre todo, a respetar a las motos.