Si hoy sentiste que la oficina estaba más vacía o notaste un flujo inusual de correos de "despedida" en LinkedIn, no es tu imaginación.
Según datos de tendencias de movilidad laboral y registros de plataformas de empleo en la zona metropolitana, el 26 de febrero se ha consolidado como el pico máximo de renuncias voluntarias en la CDMX.
Pero, ¿qué tiene de especial este jueves de finales de febrero para que miles de trabajadores chilangos decidan renunciar al mismo tiempo? Aquí te explicamos el fenómeno psicológico y económico detrás de esta fecha.
En 2026, el calendario jugó una mala pasada: el 28 de febrero cae en sábado. Para muchos empleados administrativos en Santa Fe, Reforma y Polanco, esto significa que la última quincena de febrero se deposita el viernes 27 o incluso se adelantó a hoy.
“Muchos trabajadores esperan a asegurar el último depósito de febrero —el mes más corto y, por ende, el que más rápido se cobra— para presentar su baja sin perder los beneficios laborales del mes”, explica el analista laboral Marco Valenzuela.
Históricamente, la última semana de febrero es cuando la calidad del aire en la CDMX y Edomex alcanza sus peores niveles antes de las lluvias de primavera.
Tras semanas de lidiar con el Doble Hoy No Circula, el calor seco y el transporte público saturado, el 26 de febrero actúa como un punto de quiebre emocional que impulsa a buscar empleo remoto o más cercano.
Estamos a finales de febrero. Renunciar hoy, 26 de febrero, permite cumplir con las dos semanas de preaviso laboral para salir oficialmente a mediados de marzo. El objetivo es quedar libre justo para las vacaciones de Semana Santa, que este año inician temprano, y comenzar un nuevo empleo en abril.
Para empresas trasnacionales con sede en la CDMX, febrero marca el cierre de métricas del primer bimestre.
Tras las juntas de resultados, muchos empleados que no recibieron el bono esperado o el aumento salarial prometido deciden aceptar ofertas laborales que mantenían pendientes.
Antes de enviar ese correo a las 6:00 PM, expertos recomiendan revisar tu contrato laboral. En la CDMX, las renuncias en jueves pueden tener un impacto administrativo en el cálculo del finiquito proporcional a los días de descanso.