Los prejuicios suelen levantar muros invisibles e implacables en contra de quienes cumplieron una condena. Salir de prisión significa enfrentar un laberinto difícil, donde el pasado pesa más.
¿Hasta dónde estamos dispuestos, personal y comunitariamente, a abrir las puertas y decir borrón y cuenta nueva con quienes buscan reinsertarse socialmente tras haber pagado su pena por infringir la ley?
El concepto de empezar desde cero exige acciones contundentes; implica disolver los antecedentes, permitiendo a los individuos demostrar su valía mediante el sudor de su frente.
¿Cómo ayudan las artesanías a la reinserción social?
Para romper dicho aislamiento, los talleres de artesanías dentro de los penales fomentan la paciencia, devuelven la dignidad y estructuran una disciplina diaria. Los internos canalizan su energía de forma positiva, descubriendo talentos con miras a la futura vida en libertad.
Con esa idea, esta semana los pasillos del C5 albergaron un colorido minimercado de artesanías, piezas moldeadas por personas privadas de la libertad. Cada objeto representa horas de concentración, resiliencia y el anhelo por recuperar el sustento familiar.
La inclusión forma parte del bienestar comunitario y de la justicia social, dos ejes prioritarios de la administración de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, impulsora de una visión integradora.
¡Ponte al tiro! La seguridad también se construye otorgando segundas oportunidades, pues el desafío empieza al cruzar las puertas del centro penitenciario, buscando un empleo y batallando por recuperar la confianza de la comunidad. @guerrerochipres


