El Centro Histórico (CH) de la Ciudad de México atraviesa una situación cada vez más complicada. Comerciantes establecidos, vecinos, trabajadores y visitantes vivimos diariamente las consecuencias de un desorden generalizado. El ambulantaje ha invadido calles y banquetas, afectando gravemente la movilidad, la seguridad y la actividad económica formal del corazón del país.
Hoy en día ya no se trata solamente de un problema de competencia desleal. El fenómeno ha escalado al grado de convertir múltiples vialidades en espacios prácticamente intransitables:
- Caminar por muchas calles de la zona se ha vuelto una tarea difícil y de riesgo.
- Acceder a los negocios formalmente establecidos es casi imposible en algunos puntos.
- Operar bajo el marco de la ley representa una lucha diaria para miles de comercios que sí cumplimos con impuestos y obligaciones fiscales.
A este panorama se suman los constantes cierres viales realizados por pequeños grupos que secuestran las vialidades del Centro Histórico para presionar por intereses meramente particulares.
Un llamado urgente a las autoridades
No es aceptable que unos cuantos paralicen la vida económica, turística y social de una zona que da empleo y sustento a miles de familias capitalinas. Cada bloqueo vial se traduce en cuantiosas pérdidas económicas y alimenta una creciente percepción de abandono institucional.
El primer cuadro de la ciudad no puede seguir siendo rehén de la falta de orden y de decisiones demoradas. Se requiere la aplicación de la autoridad, diálogo abierto y una verdadera voluntad política para recuperar el equilibrio entre el derecho a manifestarse y el derecho de los ciudadanos a transitar, trabajar y vivir en paz.
Por ello, resulta de carácter urgente concretar la reunión con la jefa de Gobierno, Clara Brugada, un compromiso que fue planteado desde su campaña y reiterado posteriormente. Escuchar de viva voz a los comerciantes establecidos, vecinos y sectores afectados permitiría a la administración conocer la verdadera dimensión de la problemática para construir soluciones inmediatas y conjuntas.
El Centro Histórico necesita acciones firmes, coordinación institucional y una estrategia integral de reordenamiento. Recuperar su dignidad, su movilidad y su vocación comercial es una tarea que no puede esperar más.
Atentamente, Guillermo Gazal. Presidente de Procentrhico





