La piratería ya no toca la puerta con un disco quemado ni con una película mal grabada en el cine. , redes sociales o por anuncios que prometen acceso total a partidos, películas, series y canales premium por una cantidad tan baja que hasta parece favor de compadre.

Porque detrás de esas supuestas promociones no siempre hay un servicio barato. Muchas veces armada para quedarse con el dinero, con los datos personales o con el control de los dispositivos que usamos todos los días.

Hoy, las señales ‘pirata’ se vende como si fuera una ganga digital, aparecen plataformas, páginas espejo, enlaces que cambian de nombre, servicios clandestinos de IPTV y aplicaciones que prometen abrirlo todo por unos pesos. Nombres como SunsetTv, KaelusTV, TeleLatino y ThunderTV circulan entre usuarios que buscan ver contenido de paga sin pasar por las

Algunas se mueven de dominio en dominio para evitar bloqueos y otras llegan incluso en forma de aplicación para Android, lo que vuelve más delicado el riesgo.

Para enganchar, ofrecen “servicio todo incluido”, mandan a un chat, piden datos bancarios, hacen transferencia y, si bien te va, la señal aparece a medias, con fallas, cortes, retrasos o enlaces que se mueren justo cuando viene la mejor parte.

Porque si las cosas no salen bien, así no hay señal, no hay reembolso, no hay responsable y no hay a quién reclamarle más que al entusiasmo de haber querido pagar poquito.

Y ahí no termina todo, el verdadero peligro aparece cuando para usar el servicio te piden descargar archivos, instalar aplicaciones fuera de las tiendas oficiales, quitar candados de seguridad o autorizar permisos absurdos. Una app para ver televisión no tendría por qué meterse a tus contactos, revisar tu ubicación, explorar tus archivos, activar cámara, usar micrófono o conocer información interna del equipo.

Una mala descarga puede exponer mensajes, fotografías, correos, accesos bancarios, documentos personales y hasta la información de menores y adolescentes que nada tuvieron que ver con la decisión de contratar un servicio ‘pirata’.

Viene una temporada de grandes eventos deportivos y estrenos y eso es terreno fértil para este tipo de ofertas; pero revender y distribuir señales es formar parte de una cadena ilegal con consecuencias que pueden ser económicas y legales. Y también, que se regule o busque el hilo de estos servicios para que la acción de las autoridades sea justa y deje de poner en riesgo la intimidad de las personas. Nos leemos la próxima, donde quizá hablemos de ti.

Google News