La Selección Mexicana comenzó con el pie derecho su participación en el Mundial 2026 al derrotar 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural, un resultado que no solo encendió la ilusión de la afición, sino que también terminó con una pesada marca histórica para el futbol nacional.
Por primera vez, México logró ganar un partido inaugural de Copa del Mundo, una cuenta pendiente que arrastraba desde su primera participación mundialista en 1930. Esta vez, el Tricolor no dejó escapar la oportunidad y aprovechó el escenario para dar un golpe anímico en el arranque del torneo.
El triunfo también tuvo sabor a revancha para la afición mexicana, pues Sudáfrica fue el rival con el que México empató 1-1 en la inauguración del Mundial de 2010. Dieciséis años después, el equipo nacional volvió a encontrarse con los Bafana Bafana, pero ahora la historia fue distinta.
Lee también:
Julián Quiñones y Raúl Jiménez le dan la victoria al Tri
El partido comenzó con intensidad para México. Apenas al minuto 9, Julián Quiñones abrió el marcador y provocó el primer gran estallido de la afición mexicana en el Mundial. El gol tempranero le permitió al equipo manejar el ritmo del encuentro y jugar con mayor confianza.

Aunque la superioridad del conjunto mexicano fue evidente durante varios tramos del partido, la afición se quedó con ganas de celebrar más anotaciones. El segundo gol llegó hasta el minuto 67, cuando Raúl Jiménez apareció para poner el 2-0 definitivo y sentenciar el debut del Tricolor.

El encuentro también estuvo marcado por las expulsiones. Por parte de Sudáfrica vieron la tarjeta roja Sphephelo Sithole y Themba Zwan, mientras que México también terminó con un jugador menos tras la expulsión de César Montes.
Alejandro Fernández y Salma Hayek brillan en la inauguración
Antes del silbatazo inicial, la ceremonia inaugural también tuvo presencia mexicana de talla internacional. Alejandro Fernández fue el encargado de entonar el Himno Nacional, mientras que Salma Hayek realizó la presentación oficial del Mundial 2026, en una jornada que combinó futbol, espectáculo y emoción.
Con este resultado, México no solo suma sus primeros tres puntos del torneo, también rompe una maldición histórica y manda un mensaje claro en casa: el Mundial 2026 comenzó con ilusión tricolor.









