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Ryan Reynolds suele ser el tipo de celebridad que hace reír a todos. Ya sea en entrevistas, redes sociales o interpretando a Deadpool, el actor canadiense ha construido una imagen ligada al humor y al optimismo. Sin embargo, detrás de esa personalidad existe una historia poco conocida que pudo haber cambiado por completo el rumbo de su vida.
Fue el propio Reynolds quien recordó recientemente uno de los momentos más duros que ha enfrentado. Cuando tenía apenas 18 años salió de un bar en Vancouver y tras haber consumido alcohol, decidió no conducir. En lugar de tomar el volante, optó por regresar caminando a casa, una decisión que parecía la más segura.
Pero el destino tenía otros planes, mientras caminaba, un conductor que manejaba bajo los efectos del alcohol lo atropelló violentamente. El impacto fue devastador. Reynolds aseguró que se rompió prácticamente todos los huesos del lado izquierdo de su cuerpo y que tuvo que pasar cerca de un mes hospitalizado mientras los médicos trabajaban en su recuperación.
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Lo que más lo marca al recordar aquella noche no es únicamente el dolor físico, sino la ironía de la situación. Él había tomado la decisión responsable de no manejar para evitar poner vidas en riesgo, pero terminó siendo víctima de alguien que hizo exactamente lo contrario.
En aquel momento no era una estrella de cine ni una figura reconocida. Era simplemente un joven que soñaba con abrirse camino en el mundo de la actuación. Nadie podía imaginar que años después se convertiría en uno de los rostros más populares de Hollywood, protagonizando franquicias multimillonarias y conquistando a millones de seguidores alrededor del mundo.
Con el paso del tiempo, las fracturas sanaron y Reynolds logró construir la carrera que siempre había deseado. Sin embargo, la experiencia quedó grabada como un recordatorio permanente de lo rápido que puede cambiar una vida. Una noche común, una decisión responsable y un conductor ebrio estuvieron a punto de escribir una historia muy distinta para el hombre que hoy el mundo conoce como Deadpool.
Quizá por eso sus palabras han resonado tanto entre los fans. Porque detrás de las bromas, los éxitos de taquilla y las alfombras rojas, existe alguien que sabe perfectamente lo que significa estar a centímetros de perderlo todo y tener una segunda oportunidad para seguir adelante.








