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Los astronautas de la misión Artemis II se encuentran a mitad de su trayecto y a solo unas horas de alcanzar el lado oculto de la Luna. Se prevé que este hito ocurra el próximo lunes 6 de abril. Conforme avanzan, las dimensiones de la Tierra y el satélite natural cambian drásticamente, tal como asegura el piloto Victor Glover: “La Tierra se ve bastante pequeña y la Luna definitivamente se está haciendo más grande”.
Los tres astronautas estadounidenses y el tripulante canadiense llegarán a su destino el lunes para fotografiar la superficie lunar, mientras pasan a gran velocidad a bordo de la cápsula Orion. Esta es la primera tripulación —que incluye a la primera mujer y al primer hombre de color en una misión lunar— en viajar hacia nuestro satélite en más de 53 años, retomando el camino trazado por el programa Apolo de la NASA.
La misión finalizará con un amerizaje en el océano Pacífico el 10 de abril. Uno de los objetivos principales es sentar las bases para establecer una presencia lunar sostenible, aunque se prevé que el ser humano vuelva a pisar la superficie hasta el año 2028.
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Una falla persistente: problemas con el inodoro
A pocas horas del despegue, la nave Orion presentó fallas en el inodoro que aún no se han resuelto. Debido a esto, los pasajeros han tenido que recurrir a métodos rudimentarios para realizar sus necesidades, utilizando bolsas de plástico que deben sellar y almacenar.
Pese al inconveniente, desde Cabo Cañaveral reportan que la tripulación “se encuentra bien y está entrenada para manejar la situación”. Hasta el momento, los ingenieros de la NASA sospechan que la acumulación de hielo bloqueó la línea, impidiendo que la orina se descargue por completo al exterior; sin embargo, el sistema sigue disponible para desechos sólidos.

Debbie Korth, subdirectora del programa Orion, comentó que los astronautas también han reportado olores provenientes del baño, el cual está instalado en el suelo de la cápsula y cuenta con una puerta y cortina para mayor privacidad.
“Los sistemas sanitarios espaciales son algo que todo el mundo puede entender... siempre representan un desafío”, señaló Korth, recordando que el inodoro del transbordador espacial solía descomponerse con frecuencia.








