PREGUNTA
Me han dicho que, así como las mujeres, los hombres también fingen los orgasmos. ¿Cómo sería eso? ¿Que no deben eyacular? Susi J.
RESPUESTA
Pues sí, Susi, ellos también fingen orgasmos y lo hacen mucho más seguido de lo que la gente cree. Aunque existe el mito de que el semen es la prueba de fuego imborrable, la realidad es que el orgasmo y la eyaculación son dos procesos biológicos distintos que el cerebro y los músculos pélvicos coordinan, pero que no siempre ocurren al mismo tiempo. ¿Cómo lo hacen? Fácil, simulan el ritmo, aceleran la respiración, aprietan los músculos del cuerpo, hacen ruidos de climax y, si están usando condón o si la penetración ocurre en la oscuridad o bajo las cobijas, aprovechan para retirarse rápido diciendo que ya terminaron. Otras veces, aprovechan el uso de lubricante para simular la humedad o simplemente confían en que su pareja no va a ponerse a inspeccionar si hubo fluido o no. Las razones para hacerlo son exactamente las mismas que en las mujeres: cansancio, estrés, consumo de alcohol, presión por “rendir”, falta de sensibilidad momentánea o simplemente el deseo de terminar el encuentro sin herir los sentimientos de su pareja. Es una muestra de que el placer masculino no es un botón automático y que la mente juega un rol gigantesco en el clímax.
PREGUNTA
Hace como tres años me hicieron una circuncisión, pero la cicatriz quedó muy gruesa como con exceso de piel en el lado derecho y un excedente del frenillo y sí, mi pepino se ve raro. ¿Eso se puede corregir? No es un problema funcional, es más bien algo estético, pero la verdad esta situación me genera mucha inseguridad. Aldo F.
RESPUESTA
Aldo, cualquier secuela estética de una circuncisión previa se puede corregir por completo. Lo que tienes en el lado derecho se conoce como una cicatriz hipertrófica o un pliegue de piel sobrante, y el remanente del frenillo es simplemente un fragmento de tejido que no se retiró o no se remodeló en la primera cirugía. Para solucionar esto existe un procedimiento menor llamado revisión de circuncisión o plastia peneana. Es una intervención muy rápida, ambulatoria y bajo anestesia local en la que el urólogo retira con precisión quirúrgica el tejido sobrante, elimina la cicatriz engrosada y remueve el exceso de frenillo para dejar una línea plana, simétrica y limpia. No sientas pena de ir al doctor por algo estético. La estética del pene influye directamente en tu confianza y en la forma en que disfrutas tu vida sexual. Acude a una valoración con un urólogo (de preferencia con experiencia en cirugía estética masculina); en cuestión de un par de semanas de recuperación, tendrás un resultado armónico que te devolverá la seguridad al 100%.