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Michigan, EU.– Ben Hogan encontró una forma poco convencional de ayudar a personas amputadas: convertir piezas de bicicleta en prótesis de piernas. Lo que comenzó como una idea surgida de su experiencia como mecánico terminó convirtiéndose en Project Bike Leg, un proyecto que busca fabricar prótesis accesibles con materiales fáciles de conseguir y compartir el diseño para que otros puedan replicarlo.
La idea comenzó cuando Hogan trabajaba en una tienda de bicicletas en Los Ángeles y conoció a un hombre que utilizaba una prótesis. Aquella conversación despertó su curiosidad y lo llevó a preguntarse si los componentes de una bicicleta podrían servir para crear una pierna artificial funcional y económica. Con los años, la ocurrencia se convirtió en un proyecto al que dedicó tiempo, aprendizaje y muchas pruebas.
RESCATE DE LA BASURA. Su propuesta utiliza principalmente piezas de bicicleta, como tubos, rayos, cadenas, cables, neumáticos y el poste del asiento. Componentes que normalmente terminarían desgastados o en la basura adquieren así una segunda vida y se convierten en parte de una prótesis pensada para recuperar movilidad de las personas, principalmente de bajos recursos.
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Y es que detrás del invento existe un problema mucho mayor: para millones de personas amputadas, conseguir una prótesis puede ser prácticamente imposible por su elevado costo, la falta de especialistas o la dificultad para conseguir materiales. Hogan busca romper esas barreras utilizando piezas que pueden encontrarse con relativa facilidad y que permiten fabricar el dispositivo en distintas comunidades.
Su proyecto incluso llegó hasta Ghana, donde Hogan capacitó a estudiantes y profesionales para construir las prótesis con materiales disponibles en la región. Durante su estancia, ayudó a fabricar piernas artificiales y compartió sus conocimientos para que el trabajo pudiera continuar sin depender de que él estuviera presente.
Y quizá el gesto más grande de Hogan fue decidir no quedarse con el invento. En lugar de patentarlo para obtener ganancias, puso a disposición guías, fotografías y videos para enseñar a fabricar las prótesis. Así, una bicicleta vieja puede terminar convertida en algo mucho más valioso: una oportunidad para volver a caminar.








