PREGUNTA
Me hicieron una histerectomía y ahora tengo una cicatriz que parece de cesárea. Más allá de que se vea fea, me preocupa que en la zona del pubis perdí la sensibilidad. ¿Se me quitaría algún día esa sensación como de adormecimiento? Ruth P.
RESPUESTA
Esa sensación de acartonamiento o adormecimiento en la piel arriba del pubis es totalmente normal después de una cirugía abdominal mayor como la histerectomía. Al hacer el corte para retirar el útero, los cirujanos tienen que atravesar pequeñas ramificaciones nerviosas de la piel que transmiten la sensibilidad táctil a esa zona, cortando momentáneamente la señal que va hacia el cerebro. La buena noticia es que los nervios periféricos del cuerpo tienen la capacidad de sanar y reconectarse, pero lo hacen a paso muy lento (un milímetro por día, aproximadamente). Es muy común que durante los primeros meses sientas la piel anestesiada o con un hormigueo raro cuando te roza la ropa interior. Para ayudar a que esa zona despierte, puedes empezar a darte masajes muy suaves sobre y alrededor de la cicatriz con un poco de aceite de rosa mosqueta o crema hidratante una vez que la herida esté totalmente cerrada. Estos masajes ayudan a romper la adherencia de los tejidos profundos y estimulan a las terminaciones nerviosas para que recuperen la sensibilidad poco a poco durante el primer año.
PREGUNTA
Hola, tengo 40 años y tengo una duda: ¿en qué consiste un prolapso y qué debería hacer para evitarlo? Karla L.
RESPUESTA
Un prolapso ocurre cuando la “hamaca” de músculos y ligamentos que sostiene tus órganos por dentro (piso pélvico) se debilita o se estira demasiado. Al perder esa firmeza, uno o varios órganos como la vejiga, el útero o el recto empiezan a descolgarse y a empujar hacia la pared de la vagina, provocando una sensación de peso en la pelvis, un bulto que se asoma por la vulva o molestias al hacer del baño y tener intimidad. A los 40 años, estás en la edad perfecta para prevenirlo. Las causas principales para que estos músculos se aflojen son los embarazos, los partos vaginales, el estreñimiento crónico (hacer fuerza al ir al baño), la tos constante, cargar cosas muy pesadas de forma incorrecta y la baja gradual de estrógenos que empieza con los años. Para proteger tu piso pélvico desde hoy, lo mejor que puedes hacer es acudir con un fisioterapeuta pélvico para aprender a hacer ejercicios de fortalecimiento (como los de Kegel) con la técnica correcta, evitar aguantarte las ganas de orinar y tratar a tiempo el estreñimiento para no hacer esfuerzos innecesarios.