Más Información
PREGUNTA
Mi esposa me dejó hace un año y la cama aún se siente enorme. Prendo la tele para no oír el silencio, ando con la radio prendida desde las seis de la mañana y con los audífonos preguntándome que es lo que sigue en mi vida y si de verdad ya no va a volver. No sé cómo llenar la casa, no sé preparar comida para uno solo. ¿Se le llama a esto depresión?
RESPUESTA
Se puede, aunque al principio no lo parezca. El amor no desaparece cuando alguien se va, se queda guardado adentro y, desde ahí, enseña a querer de nuevo. Apaga la tele, escucha la lluvia. No tengas miedo al silencio. Justamente ese silencio va a dejar espacio para lo que todavía puede llegar, para esas ganas de volverte a sentir amado.
PREGUNTA
Llevamos 23 años casados y la gente nos pregunta el secreto de cómo le hacemos para estar juntos. Yo creo que el secreto es que todavía él me busca, me escucha y me pide consejo. No es que han sido puros años de dicha, yo más bien veo que ha sido un ir y venir, pero siempre juntos. ¿Eso quiere decir que todo ha sido romance? La verdad no. Por supuesto que no. Pero la admiración cuenta, ¿verdad?
RESPUESTA
El amor que dura no es el que grita, es el que encuentra la mano sin mirar. La ciudad puede estar gris y mojada, pero si adentro de tu casa, en tu mesa hay una historia que se sigue eligiendo, entonces cada tarde cuenta. Cuídala, porque eso que tienen es lo que casi nadie logra encontrar.
PREGUNTA
Mi pareja y yo ya no hablamos como antes. Ahora son horarios y son pendientes. Nos acostamos dándonos la espalda y a deshoras. Hay días que prefiero irme cuando él sigue dormido, me salgo a caminar al parque y ni cuenta nos damos de que aparece otro día. De hacer el amor, mejor ni hablemos, creo que ya tengo telarañas, que ya otra vez soy virgen. ¿Se puede regresar a la intimidad, o eso ya no vuelve?
RESPUESTA
La rutina no mata el amor, lo adormece. Prueba hablar de lo que sueñan y no de lo que deben, intenta algo distinto de lo habitual. Una caminata por tus rumbos, una ida a bailar. Una noche sin pendientes de por medio. No sé, gira la espalda y busca intimidad, dile que lo extrañas sin palabras. No hables, toca su cuerpo, despierta la piel. Suelta todo eso que los separa. Así, sin darte cuenta, verás que todo vuelve a empezar.
PREGUNTA
Conocí a alguien hace tres semanas y llueve cada vez que nos vemos, como si la ciudad también estuviera de nuestro lado. Tengo miedo de ilusionarme y que se rompa el hechizo. Nos tomamos las manos, nos besamos en lugar de hablar. Su olor me encanta, soñé justo con alguien así. Además, es caballeroso, es atento, es dulce y, aunque lo conozco poco, siento que me cuida y que me escucha como nunca lo sentí yo antes. ¿Cómo se disfruta un amor nuevo sin anticipar la tormenta, sin temor a un engaño doloroso?
RESPUESTA
No te enganches sin ver bien con quién estás. Disfruta sabiendo que toda lluvia algún día para. No se puede amar bien si ya se estás llorando por lo que todavía no se pierde.
Deja que esta ciudad gris te preste sus tardes para enamorarte sin miedo; ya sabrás sostenerte. Por ahora, solamente empápate de esto y ponte alerta para que no te vayas a dar un duchazo de agua helada que te haga despertar desfalcada, sola y mal humorada.




