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PREGUNTA
Siento que me gustan cosas raras, como que me dominen o que me muerdan. ¿Todos tienen algo así o soy el único bicho raro? Ignacio H.
RESPUESTA
¡Para nada, mi estimado Nachito! En la viña del señor hay de todo, y en la cama más. Lo que tú llamas “raro” en realidad son fetiches o filias que están mucho más repartidos de lo que crees. El ser humano es curioso por naturaleza y el sexo es el campo de juego perfecto. Mucha gente tiene fijación con los pies, conocida como podofilia, con el uniforme (enclitofilia) o con que les den nalgaditas (algolagnia leve). Estos gustos suelen nacer de querer romper la jerarquía del día a día; si en la oficina eres el jefe, en la cama quizá quieres que te manden. No te juzgues. Mientras no le hagas daño a nadie y sea consensuado, un fetiche es como la sal en la comida: le da sabor al caldo. Hablarlo con la pareja ayuda a que la confianza suba de nivel y que los dos descubran qué otras partes tocar para llegar al placer.
PREGUNTA
¿Es cierto que si tengo intimidad en la primera cita el potencial galán ya no me van a tomar en serio? Me da miedo arruinar algo bueno por la calentura. Ana María R.
RESPUESTA
Anita, ese mito es más viejo que mi abuelito. La idea de que el valor de una relación depende de cuántas horas esperaron para quitarse la ropa es puro cuento chino. De hecho, estudios indican que el deseo inicial libera dopamina y norepinefrina, lo que puede acelerar la formación de un vínculo, independientemente del tiempo transcurrido desde el primer encuentro. Así que si alguien te deja de tomar en serio porque los dos disfrutaron, el problema es su inmadurez, no tu sexualidad. Lo que define una relación es la química, los valores y la comunicación, no el orden de los factores. Hay parejas que tuvieron intimidad a la hora de conocerse y llevan 20 años casados, y otras que esperaron meses y no pasaron de la segunda semana de novios. Si tú tienes ganas y te sientes segura: ¡dale! Lo único que importa es el consentimiento y la protección. Si el tipo se desaparece después, te hizo un favor: te ahorraste tiempo con alguien que tiene la mente bien cerrada.
PREGUNTA
Hola. Nunca he tenido un squirt, creo…he estado con varias parejas y jamás he experimentado uno desde los 18 que empecé mi vida sexual. Pero el fin de semana lo intenté con mi actual pareja. Él estuvo casi una hora haciéndome oral y en algún momento sentí que eyaculé... ¡y 2 veces! Pero no sé si eso fue squirt o qué. ¿Cómo saberlo? Sabrina M.
RESPUESTA
Sabrina, primero que nada, ¡felicita a ese hombre por esa hora de entrega y dedicación! Ahora, a lo que nos truje: el squirt es esa expulsión de líquido que ocurre durante un momento de excitación muy alta, generalmente por la estimulación del Punto G. Muchas mujeres se asustan porque sienten que “se hicieron pipí”, pero es una sensación distinta. ¿Cómo saber si fue? El squirt se siente como un chorro o una liberación de líquido transparente y sin olor (o con un aroma muy dulce), que sale disparado o fluye con fuerza. Si sentiste una liberación de tensión muy grande y terminaste empapando las sábanas, lo más seguro es que sí lo fue. A diferencia de un orgasmo convencional, que es más una contracción muscular, el squirt viene acompañado de una sensación de llenado y luego una descarga. No te obsesiones con el chorro de película; muchas veces, el líquido es poco pero la sensación es la misma. Si te sentiste increíble y liberada, ¡qué importa el nombre! Disfrútalo y que sigan las prácticas de una hora.
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